Colombia
Familia de uniformado fallecido en accidente aéreo en Putumayo denuncia fallas y excusas en entrega del cuerpo
Los allegados del uniformado señalan que recibieron versiones contradictorias sobre el traslado del cuerpo.
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27 de mar de 2026, 10:09 p. m.
Actualizado el 27 de mar de 2026, 10:09 p. m.
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En medio de la tragedia por el avión de la Fuerza Aeroespacial accidentado en Puerto Leguízamo, en el departamento de Putumayo, la familia del subintendente de la policía Ariel Leonardo Villota vive un nuevo drama por la desinformación y las fallas en la entrega de su cuerpo.
En la denuncia conocida por Colprensa, Yesenia Muriel, cuñada del policía Villota, señaló que las autoridades le notificaron que el cuerpo del uniformado iba a ser entregado por vía aérea en el municipio de Chachagüí, Nariño.
Sin embargo, al viajar hasta el lugar les señalaron que el traslado nunca se hizo. Así inició un nuevo drama al no encontrar respuestas sobre el cuerpo de su familiar y a recibir excusas contradictorias desde los responsables sobre la causa del retraso.
“Hablamos con la funeraria y nos dijeron que había faltado un documento. Primero que era de la Policía, luego de la Secretaría de Salud, y finalmente no se pudo hacer nada. Se tiran la pelota de un lado a otro y no entienden el dolor de una familia”, señala.
Ante la falta de respuestas, la familia se regresó nuevamente hacia Sibundoy (Putumayo) para continuar averiguando dónde estaba el cuerpo. Horas después, les confirmaron que ahora iba a ser trasladado vía terrestre sobre la madrugada al cementerio de Normandía.

No obstante, al ir a recuperar el cuerpo encontraron una situación que les generó aún más indignación de la forma como fue tratado el subintendente. “Pensamos que lo iban a dejar en una sala fría y en un lugar más humano y más digno, pero hoy nos damos cuenta de que estaba en un garaje, no en ningún cuarto adecuado”, denunció.
Pese a que era un servidor público y un policía que prestó su vida a la patria hasta en sus últimos segundos de vida, la familia cuestiona cómo las autoridades no respetan el dolor de las víctimas y no se respeta la dignidad de sus familiares.
“Levantamos nuestra voz para que no le siga sucediendo con otras familias, que se respete el dolor ajeno. La Policía tiene que aprender a ser más humana y que el dolor de unos padres y unos hermanos no es insignificante”, expresó Muriel.

Mientras continúan los trámites funerarios para darle el último adiós a los 69 militares muertos en este fatal accidente, insisten en que se eviten estos hechos que aumentan el dolor y la indignación en medio de la muerte de sus familiares.
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