La Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) atraviesa un nuevo remezón institucional tras la salida de Cielo Rusinque, luego de que el Consejo de Estado anulara su nombramiento como superintendente. En su lugar, el Gobierno avanza en la designación de Diego Andrés Solano Osorio como encargado de la entidad.
La decisión se produce tras el fallo judicial que concluyó que Rusinque no cumplía con los requisitos exigidos para ocupar el cargo, especialmente en lo relacionado con la experiencia profesional mínima requerida. El alto tribunal determinó que, aunque la funcionaria acreditaba más de 13 años de trayectoria, solo una parte de ese tiempo era válida para las funciones específicas del puesto.
Este pronunciamiento dejó sin efectos el decreto de su nombramiento, lo que precipitó su salida definitiva de la entidad. En consecuencia, el Gobierno aceptó su renuncia y procedió a reorganizar la dirección de la SIC, una de las entidades clave en la regulación de la competencia, la protección al consumidor y la propiedad intelectual en el país.
Según se ha conocido, Diego Andrés Solano Osorio, quien venía desempeñándose como asesor cercano dentro de la entidad, asumiría de manera encargada la dirección. Su perfil incluye formación en derecho comercial y experiencia previa en la misma superintendencia, lo que lo posiciona como una figura de continuidad dentro del equipo que acompañaba a Rusinque.
La designación de Solano se da en medio de un contexto de tensión política y jurídica debido a que tanto la exfuncionaria como el presidente Gustavo Petro han cuestionado la decisión del Consejo de Estado, señalando que existirían interpretaciones restrictivas frente a la experiencia y formación académica exigidas para el cargo.
Gustavo Petro aseguró que “el fallo contra Cielo no solo insulta la instituciones académicas más legítimas del mundo, sino que se da para que la Superintendencia de Industria y Comercio no sea independiente de los vigilados poderosos”.
Y agregó: “Se trata de debilitar mi gobierno a como dé lugar. No importa décadas de estudio comprobado y experiencia como profesora de la Universidad Externado de Colombia”.
Por su parte, Rusinque manifestó que el Consejo de Estado desconoció el sentido que tenía el título que había obtenido en Francia: “Resulta, jurídicamente cuestionable que unos magistrados pongan en entredicho la validez o el alcance de un título conferido por la Universidad Paris II Panthéon-Assas, institución de reconocido prestigio internacional, históricamente vinculada a la formación de juristas y al desarrollo del pensamiento jurídico”, afirmó.
Por ahora, el nombramiento en encargo de Solano busca garantizar la continuidad administrativa mientras se define si el Gobierno opta por un nuevo proceso de designación o intenta reconfigurar el escenario jurídico que permitió la salida de Rusinque.