Para este columnista fue una sorpresa que el candidato de la izquierda, Iván Cepeda, saliera ganador en Cali y el Valle del Cauca. Mi lúcido amigo Mario Fernando Prado tiene la misión de aclararme ese fenómeno electoral.

Limpiamente ganó Abelardo De La Espriella la elección del domingo. Hubo un huracán de votos a su favor que le sumaron más de diez millones de votos.

Es un revolcón político la victoria de Abelardo De la Espriella, su carrera política la inició hace 7 meses y con su teso discurso antipetrista sedujo multitudes que lo tienen como gran favorito para ganar la segunda vuelta.

Incómodo para Petro tener que entregarle la banda presidencial al triunfante Abelardo en agosto. Según mi pareja Lulita Arango, él no asistirá a ese cambio de mando en el Capitolio y enviará a Francia Márquez a nombre del Gobierno.

Les anticipo que Abelardo De la Espriella hará gran elogio al expresidente Uribe al posesionarse en el Capitolio y le dirá: “Firmes por la patria”.

Ayer en la peluquería señorera, ellas hablaron maravillas de Paloma Valencia, elogiaron su nivel intelectual, su entrega a la campaña, su antipetrismo, su lucidez mental y su lealtad al expresidente Uribe.

No lo duden, Paloma estará en el gobierno de Abelardo como ministra de Educación, canciller, embajadora en Estados Unidos porque ella tiene la simpatía del gobierno americano.

No lo duden, multitudes que planeaban votar por Paloma cambiaron la decisión en la semana anterior porque les gustó mucho el discurso duro-durísimo del candidato Abelardo, y contra este Gobierno y contra el candidato de la izquierda Iván Cepeda.

Según observadores extranjeros, las elecciones fueron limpias y lejanas al fraude, como tercamente lo sigue insinuando el presidente Petro.

Seiscientos mil votos es la diferencia entre los candidatos Abelardo de la Espriella frente a Iván Cepeda; eso equivale a llenar 23 veces el estadio El Campín, en Bogotá.

Sigue la película electoral; hoy los expertos y analistas dan como ganador en la segunda vuelta al ‘Tigre’ Abelardo De la Espriella porque el domingo puso diez millones y medio de votos que ni el mismo soñaba. Su golazo electoral fue la gran sorpresa, que tengamos una segunda vuelta sin discusiones y colorín colorado.