Columnistas
La humildad de Petro
Semanas después de la caída de su candidato, el presidente Petro, en lugar de mostrar grandeza y sensatez, saca a relucir lo peor de sí
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30 de jul de 2026, 01:05 a. m.
Actualizado el 30 de jul de 2026, 01:05 a. m.
El pasado 20 de julio, en su discurso por el Día de la Independencia de Colombia, el todavía presidente Gustavo Petro demostró que no solo es un ser sabio en todo lo que tiene que ver con economía, política y sociedad, sino que también es un tipo que sabe de fútbol. Qué nos vamos a poner nosotros a matarnos la cabeza escuchando a comentaristas y a periodistas deportivos, cuando nuestro mandatario, en pocas palabras, nos explicó por qué la selección nacional no pudo avanzar más lejos en el pasado Mundial. Desde su punto de vista, la tricolor “Perdió por codicia y falta de humildad”.
Una de las cosas que más me llamó la atención de esto fue escuchar hablar de deporte y competitividad a un mandatario que recortó hasta niveles mínimos el presupuesto del deporte, y que en sus cuatro años de gobierno tuvo a cuatro ministros en esta cartera, incluyendo a una María Isabel Urrutia que salió en medio de graves escándalos.
En este periodo presidencial, además, el gobierno fue gran responsable de que a Colombia le quitaran la sede de los Juegos Panamericanos del 2027 que se iban a disputar en Barranquilla, y también de que no se realizara el Tour Colombia de Ciclismo 2026, pero, imagino, que la “humildad” de la que tanto habla Petro no le permitirá reconocer esto y el retroceso que ha tenido el deporte en Colombia en los últimos años.
Pero lo más grave de todo es que Petro hable de la supuesta “codicia y falta de humildad” de un grupo de muchachos que lograron ser futbolistas y llegar a la élite a pesar de que muchos de ellos nacieron en la pobreza, cuando él ni siquiera ha tenido la gallardía de reconocer los resultados de las pasadas elecciones presidenciales, en donde su candidato, Iván Cepeda, perdió por una mínima diferencia ante Abelardo de la Espriella.
Entonces, si llevamos esto al lenguaje del deporte, Petro sería lo que llamamos popularmente como un ‘mal perdedor’, una persona que en lugar de mirar los escándalos de corrupción de su gobierno y los errores propios que le causaron una caída (en este caso, política), se la pasa tirando puyas hacia afuera, inventándose historias inverosímiles de fraudes y hackeos que nadie ha podido probar.
Cómo es la vida de contradictoria. Antes de las elecciones del 2022, cuando todavía era candidato, Petro se la pasó maquinando presagios fatalistas: que le iban a robar las elecciones o que lo iban a matar. Por fortuna ninguna de estas dos cosas sucedió, y la derecha, a pesar de todo, reconoció los resultados y su amarga derrota.
Ahora, semanas después de la caída de su candidato, el presidente Petro, en lugar de mostrar grandeza y sensatez, saca a relucir lo peor de sí, porque más allá de que Abelardo no nos convenza, ni nos represente a muchos, fue la persona que obtuvo la mayor votación, y Colombia es un país que respeta y debe seguir respetando la democracia.
¿Y si la codicia y la falta de humildad son de Petro y no de la Selección Colombia? Supongo que el ‘último Aureliano’ jamás será capaz de reconocerlo.

Periodista apasionado por los deportes, los goles, la literatura y la redacción digital. Vinculado a mi casa, El País, desde el 2013.






