Un terremoto de magnitud 6,3 estremeció el miércoles (martes de Colombia) el oeste de Afganistán, informó el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), en una zona donde el fin de semana murieron más de 2.000 personas tras un sismo similar.

El temblor de poca profundidad se registró a las 05:10 (00H40 GMT) con epicentro 29 km al norte de la ciudad de Herat, precisó el USGS. Herat, a 120 km al este de la frontera con Irán, es la capital de la provincia homónima, donde viven cerca de 1,9 millones de personas según datos del Banco Mundial de 2019.

Este terremoto se suma al que ocurrió también el pasado sábado, 7 de octubre, de igual magnitud 6,3 en el oeste de Afganistán, en la región de Herat, y que dejó más de 2.000 personas muertas.

Hasta ahora se desconoce el balance de posibles heridos y daños materiales, ante este nuevo movimiento telúrico.

Cabe recordar que en el pasado terremoto, 1.240 personas resultaron heridas. Además, las autoridades reportaron 1.320 casas que quedaron completamente destruidas.

Afganistán sufre terremotos con frecuencia, sobre todo en la cordillera del Hindu Kush, cerca de la unión entre las placas tectónicas euroasiática e india.

En junio de 2022, un terremoto de magnitud 5,9, mató a más de 1.000 personas y dejó sin hogar a decenas de miles en la empobrecida provincia de Paktika, en el sureste del país.

El terremoto tuvo una magnitud de 6.3 grados. | Foto: AFP or licensors

Y el pasado mes de marzo, un terremoto de magnitud 6,5 mató a 13 personas en Afganistán y Pakistán, cerca de la ciudad de Jurm, en el noreste del país.

Afganistán se encuentra ya sumido en una grave crisis humanitaria, tras la vuelta al poder de los talibanes en 2021 y la consiguiente retirada de la ayuda internacional.

La búsqueda de supervivientes continúa en Afganistán tras el terremoto

Este mismo martes, los equipos de rescate informaron que seguían buscando a supervivientes entre los escombros de las casas devastadas por el potente terremoto del pasado fin de semana que mató a más de 2.000 personas en el oeste de Afganistán.

Equipados con palas y picos, los voluntarios trabajan incansablemente desde que el sábado se produjo un terremoto de magnitud 6,3, que siguieron ocho réplicas, en la provincia de Herat.

Los seísmos son frecuentes en Afganistán, pero este último ha sido el más mortífero que azotó el país centroasiático en más de 25 años. De hecho, el lunes, se volvieron a sentir réplicas en la misma zona.

Hombres afganos buscan víctimas tras varios sismos en el distrito de Zenda Jan, en la provincia de Herat, en el oeste de Afganistán, el domingo 8 de octubre de 2023. Los poderosos sismos mataron al menos a 2.000 personas en el oeste de Afganistán, según dijo el domingo un vocero del gobierno talibán. (AP Foto/Omid Haqjoo) | Foto: Copyright 2023 The Associated Press. All rights reserved.

“Hay familias que no tienen a nadie vivo”, revela Ali Mohammad, de 50 años, sobre la aldea de Nayeb Rafi, que antes albergaba a 2.000 familias. “No queda nadie, ni una mujer, ni un niño, nadie”, asevera.

En el pueblo vecino de Siah Ab, se celebraron el lunes funerales para unas 300 víctimas.

Cientos de cuerpos, cubiertos con una sábana blanca, fueron depositados en el suelo, mientras que los aldeanos oraban.

“Pensé que había soñado, todo ha sido arrasado”, relata Ismail, de 30 años, que como numerosos afganos, solo tiene un nombre. “No queda nadie”, prosigue.

Según Naciones Unidas, en 11 aldeas del distrito rural de Zenda Jan, situado a unos 30 kilómetros al noroeste de la ciudad de Herat, capital de la provincia de Herat, “el 100%” de las viviendas fue destruida.

El terremoto se registró el pasado sábado. | Foto: AFP or licensors

Amnistía Internacional pidió al gobierno talibán que garantice que los esfuerzos de rescate y ayuda humanitaria se lleven a cabo “sin discriminación” y que asegure a las oenegés un “acceso seguro y sin restricciones” a las regiones afectadas.

“Es crucial que toda la ayuda responda a las necesidades de los grupos de mayor riesgo, que a menudo se enfrentan a múltiples desafíos en situaciones de crisis, incluidas las mujeres”, señaló Saman Sultani, investigador de Amnistía para Asia Meridional.

La mayoría de las casas rurales del país están hechas de ladrillos y madera. Varias generaciones suelen vivir bajo el mismo techo.

La oenegé Save the Children habló de “una crisis que se suma a otra”. Según su director para el país, Arshad Malik, “la magnitud de los daños es aterradora; el número de personas afectadas por esta tragedia es realmente abrumador”.

*Información de AFP.