Nuuk, la capital de la isla de Groenlandia, vivió un prolongado apagón durante la noche del sábado 24 de enero, debido a que fuertes vientos provocaran una falla en la transmisión del sistema eléctrico, según dio a conocer a la empresa estatal de energía Nukissiorfiit.
De acuerdo con las autoridades, el servicio fue interrumpido alrededor de las 10:30 p.m., hora local, dejando a la capital completamente a oscuras.
Nuuk permaneció sin suministro eléctrico durante varias horas, en medio de las extremas condiciones climáticas que son conocidas en esta región costera.
Nuuk depende de la generación hidroeléctrica para su abastecimiento de energía, y una de las plantas más importantes, ubicada en la zona de Buksefjord, fue impactada por los fuertes vientos, causando el daño que dejó a oscuras a la población de esta ciudad.
Nukissiorfit aclaró que el incidente no tuvo que ver con la tensión del fiordo, sino que se trató de un accidente provocado exclusivamente por las condiciones meteorológicas que se presentan en estos momentos en la isla.
El hecho ocurrió días después de que el gobierno groenlandés publicara un folleto con consejos para que la población haga frente a una situación de crisis, ante las amenazas del presidente estadounidense, Donald Trump, de tomar la isla del Ártico por la fuerza.
La empresa estatal dio a conocer que se habían activado las plantas de emergencia mientras avanzaban los trabajos para recuperar la transmisión en la fuente principal y así poder normalizar el servicio en la totalidad de Nuuk.
Tres horas después del apagón, el suministro eléctrico comenzó a restablecerse de manera parcial en algunos puntos de la ciudad.
“Toda la ciudad vuelve a estar abastecida de electricidad, agua y calefacción”, anunció la empresa de servicios Nukissiorfiit en su página de Facebook este domingo a las 4:35 a.m., hora local.
A su vez, el monitor internacional de conectividad NetBlocks reportó una disminución significativa en el acceso a Internet en la isla, especialmente en Nuuk, lo que puso en evidencia que el apagón no solo afectó el suministro eléctrico sino también las comunicaciones en la ciudad.
Este apagón aumenta la preocupación acerca de la dependencia de la ciudad de la energía hidroeléctrica, que la hace vulnerable en condiciones climáticas adversas como las que se han registrado en las últimas semanas.
Hasta el momento, no se han reportado daños personales ni situaciones de riesgo derivadas del apagón.