El catálogo de Disney+ se expande con el esperado estreno de Hoppers: Operación Castor, la más reciente producción de los estudios Disney y Pixar. Desde el 3 de junio, las audiencias de América Latina pueden sumergirse en una propuesta cinematográfica que busca acercar de forma divertida y original a toda la familia al salvaje y desconocido mundo de la fauna.

La trama de esta aventura animada sigue de cerca a Mabel, una joven profundamente conectada con la naturaleza. La historia da un giro de ciencia ficción cuando la protagonista decide utilizar una tecnología revolucionaria que le permite trasladar su conciencia al interior de un castor robótico de aspecto hiperrealista. Gracias a este avatar tecnológico, Mabel logra infiltrarse en una comunidad de animales ocultos que operan bajo sus propias reglas sociales.

Dentro de este ecosistema secreto, la protagonista entabla una fuerte amistad con un carismático animal y se cruza con el rey George. Sin embargo, la misión deja de ser un simple viaje de exploración cuando una inminente amenaza de origen humano pone en peligro el hábitat natural, obligando a Mabel a liderar la resistencia y unir a todo el reino animal.

El largometraje llega respaldado por una excelente recepción crítica en plataformas especializadas, contando con las certificaciones Fresh™ y Verified Hot de Rotten Tomatoes.

El equipo técnico y creativo detrás del proyecto incluye al director Daniel Chong y a la productora Nicole Paradis Grindle, acompañados por un guion desarrollado por Jesse Andrews y una banda sonora original compuesta por Mark Mothersbaugh.

Hoppers: Operación Castor, (L-R) Dr. Sam and Nisha in Pixar's HOPPERS. Photo courtesy of Pixar. © 2025 Disney/Pixar. All Rights Reserved. | Foto: © 2025 Disney/Pixar. All Rights Reserved.

Con este lanzamiento, Disney+ reafirma su estrategia en la región de consolidar una oferta de entretenimiento apta para todas las edades, integrando los universos de Pixar, Disney, Marvel, Star Wars y National Geographic en un solo espacio digital.

La inspiración detrás de esta disparatada premisa nació de la fascinación del director Daniel Chong por los documentales de naturaleza de la vida real, específicamente aquellos que introducen cámaras robóticas con aspecto animal en entornos salvajes para filmar sin alterar el ecosistema.

Para Chong, la idea de ver a seres humanos esforzándose de forma exagerada e incómoda por encajar dentro del reino animal representaba una fuente inagotable de comedia absurda, lo que fusionó de inmediato con el dinamismo y suspenso característico de las películas de espionaje al estilo de Misión Imposible.

¿Por qué castores?

Respecto a la elección del animal protagonista, el proyecto originalmente se estructuró alrededor de una red internacional de pingüinos. No obstante, el director creativo de Pixar, Pete Docter, instó al equipo a cambiar de rumbo debido a la saturación de estas aves en la industria de la animación, sugiriendo en su lugar explorar especies conocidas como “ingenieras de ecosistemas”.

Fue así como los castores se convirtieron en el eje central de la historia; tras consultar con científicas y expertas como la doctora Emily Fairfax y la exploradora Christine Wilkinson, los realizadores quedaron maravillados por cómo los castores modifican físicamente los entornos creando humedales resilientes que salvan a otras especies.

La inmersión en la investigación fue tan rigurosa que el propio Chong llegó a gatear dentro de madrigueras de lodo reales abandonadas para replicar con total fidelidad la textura, iluminación y claustrofobia del hábitat que Mabel experimenta al “saltar” al cuerpo del robot.