Varias estrategias están implementando las organizaciones en Colombia para hacerle frente al alza de 23% del salario mínimo, incremento que aumenta los costos de las compañías.
Según un estudio de la Federación Colombiana de Gestión Humana, Acrip, más del 14% de las empresas en el país optaron por transformar los salarios integrales a ordinarios como estrategia para mitigar el impacto financiero del incremento del mínimo.
Sin embargo, el estudio -que consultó a más de 200 organizaciones de todos los tamaños de varias regiones del país- también reveló que más de la mitad de las empresas aún no han decidió si mantener los salarios integrales o transformarlos.
Con el alza del 23% del mínimo, el salario integral quedó en $22.761.765 al mes, cuando el año pasado era de $18.505.000. En este salario está incluido todo el factor prestacional, es decir, primas, cesantías, intereses de cesantía, entre otros.
De esta forma, en los cargos de Alta Gerencia, el 26% de las empresas que tienen esta política salarial afirmaron que los pasarían a régimen nominal, mientras que el 18% dijo que los mantendría.
En gerencia media, el 39% los pasaría a salario ordinario y el 7% los mantendría. Mientras que para los cargos de gerencia general el 25 % de las organizaciones encuestadas tiene como política dejarlo bajo el régimen integral.
Pero la conversión del salario integral no es la única estrategia que ha implementado el sector empresarial, el estudio reveló que el 32% de las compañías han reducido gastos e implementado estrategias de austeridad como parte de las medidas de mitigación, mientras que el 24% se ha enfocado en automatizar procesos a través de la IA.
Otras de las acciones emprendidas por las empresas han sido enfocar los incrementos únicamente en quienes ganan el salario mínimo, hacer revisiones y ajustes de las estructuras salariales y subir precios o renegociar tarifas con proveedores.
Según lo explicó Juan Carlos Ramírez, presidente de la Federación Colombiana de Gestión Humana – Acrip, “el incremento desmedido del salario mínimo decretado por el Gobierno ha impacto las finanzas de las empresas, llevándolas a crear estrategias para mitigar su impacto. Con este análisis evidenciamos que los esquemas salariales, la empleabilidad y, en algunos casos, el precio final de los consumidores o usuarios, son los más afectados”.
El estudio también reveló que el 82,4% de las empresas consultadas dijeron que sí van a incrementar los salarios en este 2026, un 14,8% manifestó no estar seguros de si hacerlo o no, y un 2,9% ya tomó la decisión de no incrementarlos.
Así mismo, el 47,1% de las empresas ya realizó incrementos de salarios durante el mes de enero, el 22,8% los realizará en febrero, el 15% en marzo y un 9,2% en abril.
Los mayores porcentajes de incrementos estarían en el personal base, con un aumento del 13,3% en promedio, más de cinco puntos porcentuales por encima de la proyección que tenían las empresas en diciembre de 2025, antes de que se conociera el incremento del SMLV.
Le siguen el personal técnico con un incremento del 8,2%, profesionales con el 6,9%, gerencia media con el 6,4% y alta gerencia con el 6,3%. Para estos niveles organizacionales las empresas proyectaban un incremento del 6% en diciembre de 2025.
“Una de las principales conclusiones que resulta de este estudio, es que, aunque el Gobierno nacional haya decidió incrementar el salario en 23%, el mercado laboral no tiene la capacidad financiera de aumentar los salarios a ese nivel”, aseguró Ramírez.
En materia de retos salariales para este año, las empresas afirmaron que mantener la competitividad de los salarios y nivelarlos en los cargos de nivel técnico para que no se golpeen con los de nivel base, son los principales desafíos que deberán afrontar.