En medio de la controversia política y económica generada por la suspensión provisional del decreto que establecía un aumento de casi 24 % al salario mínimo para 2026, el presidente Gustavo Petro se dirigió al país en una alocución presidencial este domingo 15 de febrero, para ratificar su intención de mantener el salario mínimo vital y analizar otros factores que, desde su perspectiva, limitan el crecimiento económico nacional.

Durante su intervención, el mandatario apuntó a la tasa de interés del Banco de la República como un freno para la expansión económica.

“¿Qué es lo que impide crecer más en materia económica? La tasa de interés del Banco de la República, que se nos está diciendo ‘detente’”, afirmó Petro, en alusión a la política monetaria restrictiva que mantiene el emisor para contener presiones inflacionarias.

Según el mandatario, el encarecimiento del crédito limita el acceso a financiamiento para proyectos productivos, reduce la capacidad de consumo de las familias y frena la creación de nuevos empleos, lo que termina reflejándose en un menor dinamismo de la economía real, especialmente en los sectores más vulnerables.

Estas afirmaciones, según el presidente, se sustentan en que, desde el punto de vista económico, la tasa de interés de referencia definida por el Banco de la República es uno de los principales instrumentos para controlar la inflación, ya que encarece o abarata el crédito según el comportamiento de los precios.

Según el Mandatario, cuando las tasas se mantienen elevadas, el acceso a financiamiento para empresas y hogares se reduce, lo que puede frenar el consumo, la inversión y la generación de empleo. En contraste, una disminución progresiva de las tasas suele estimular la actividad productiva, aunque también implica el riesgo de presiones inflacionarias si no se maneja con cautela.

Evolución de las tasas de interés de política monetaria en Colombia. | Foto: El País

La alocución del mandatario se da luego de que el Consejo de Estado ordenara la suspensión provisional del decreto que establecía el incremento del salario mínimo, al considerar que no se habían aplicado de manera completa los criterios técnicos exigidos por la ley, como la inflación, la productividad y la contribución al ingreso nacional. La decisión obligó al Gobierno a replantear el mecanismo jurídico para mantener el aumento salarial.

Petro también ratificó que su intención es mantener como base el decreto presidencial del 31 de diciembre, en el que se establece el concepto de salario vital, una figura que, según el Gobierno, busca garantizar un ingreso suficiente para cubrir las necesidades básicas de los trabajadores.

En su discurso, el presidente destacó que este salario debe ser “móvil”, es decir, flexible ante los cambios de las condiciones económicas.