Varios son los cambios normativos que habrá en el país con el inicio del 2026, entre ellos las reglas de acceso a la pensión de vejez, especialmente en el caso de las mujeres, quienes contarán con un beneficio.
Desde el 1 de enero comenzó a aplicarse un nuevo esquema que reduce de manera progresiva el número de semanas de cotización exigidas para acceder a este derecho.
De acuerdo con lo informado por la Administradora Colombiana de Pensiones (Colpensiones), el requisito mínimo para las mujeres quedó establecido en 1250 semanas durante el año en curso.
Por ende, desde el inicio de este mes, la exigencia disminuirá de forma gradual hasta llegar a 1000 semanas en 2036, en un proceso que se desarrollará durante una década.
La entidad explicó que la reducción no será automática ni generalizada, sino que avanzará de manera anual. El objetivo es facilitar el acceso a la jubilación de mujeres cuyas trayectorias laborales han estado marcadas por interrupciones asociadas al cuidado de familiares, la maternidad y mayores niveles de informalidad.
Este beneficio aplica tanto para quienes están afiliadas al régimen de prima media, administrado por Colpensiones, como para aquellas vinculadas al régimen de ahorro individual con solidaridad, luego de que la Corte Constitucional ordenara extender la medida a ambos esquemas del sistema pensional.
Colpensiones recordó que continúa vigente la posibilidad de traslado entre regímenes, prevista en la Ley 2381 de 2024. Este mecanismo permite cambiar de fondo sin necesidad de acudir a procesos judiciales, siempre que se cumplan los requisitos de edad y semanas cotizadas.
En el caso de las mujeres, se exige tener 47 años o más y contar con al menos 750 semanas aportadas, además de cumplir con el proceso de doble asesoría obligatoria.
La reducción del número mínimo de semanas también tendrá impacto en el cálculo de la mesada pensional. A partir de 2026, las semanas cotizadas que superen el nuevo umbral sí se tendrán en cuenta para incrementar la tasa de reemplazo, que define el porcentaje del salario que se recibe como pensión.
La norma establece un aumento del 1,5 % por cada 50 semanas adicionales.
La medida se sustenta en decisiones de la Corte Constitucional que concluyeron que exigir los mismos requisitos a hombres y mujeres vulneraba principios de igualdad y protección especial.
Según información oficial, con la entrada en vigor de este esquema, el sistema pensional colombiano inicia un proceso de ajuste orientado a cerrar brechas históricas y avanzar hacia un acceso más equitativo a la pensión de vejez.