Un nuevo problema tendrán que sortear los empresarios colombianos por cuenta de la decisión unilateral del gobierno ecuatoriano de imponer un arancel de 30 % a las importaciones de Colombia.
Esto significa que los productos que vendan los empresarios nacionales, desde el 1 de febrero, serán más costosos y podrían perderse negocios frente a otros competidores internacionales.
En el Valle del Cauca hay especial preocupación, teniendo en cuenta que Ecuador es el segundo mercado en importancia para la región (después de Estados Unidos). Según datos del Dane, entre enero y noviembre del 2025 se vendieron a este destino US$334,2 millones, 5,3 % más que en igual periodo del 2024.
Lo que más se vende, desde la región, a Ecuador es azúcar que participa con el 9,8 % de las exportaciones totales (US$32,8 millones a noviembre del 2025). Le siguen medicamentos cables, preparaciones capitales, confitería, crema dental, papeles, entre otros productos (ver gráfico).
“Un arancel del 30 % es una noticia muy grave porque se suman varios efectos que impactan negativamente el tejido exportador de la región: la devaluación del dólar, el incremento fuerte en el salario mínimo, costos logísticos que siguen al alza, más los bloqueos constantes en la vía Panamericana”, comentó José Fernando Amézquita, gerente regional Analdex.
Claudia Calero, presidente de Asocaña, destacó que Ecuador ha sido históricamente un destino relevante para el azúcar, de tal forma que entre 2023 y 2025 este país fue el quinto destino de las exportaciones de azúcar colombiana, con un promedio de 56.625 toneladas anuales (el 9,6 % de las exportaciones) y un valor cercano a US$35,7 millones por año.
Asimismo, destacaron desde el gremio que en 2025, las exportaciones hacia ese mercado alcanzaron 40.447 toneladas (6,4 % del total de azúcar exportada), por un valor de US$ 21 millones.
Según datos de la Cámara de Comercio de Cali (CCC), unas 400 empresas del Valle venden sus productos en el vecino país.
“Y no estamos hablando de las empresas grandes, estamos hablando también de las compañías que están empezando su trayectoria exportadora. Ecuador es el principal destino para esas primeras exportaciones; esos que están tocando el mundo arrancan por ahí”, dijo Ana María Castillo, directora de Internacionalización de la CCC.
Llamado al diálogo
La Asociación Nacional de Comercio Exterior, Analdex, hizo un llamado al diálogo y a la diplomacia para que los conflictos comerciales no sigan escalando, dado que perjudica a las economías y al tejido empresarial de ambos países.
“Esta confrontación arancelaria debe solucionarse pronto, a través del diálogo y la diplomacia, ya que acá no hay ganadores, los grandes perdedores son los consumidores de ambas naciones. De nuestro lado, son cerca de 2.700 empresas que llegan al país vecino con una oferta diversificada. Debe haber una mesa de trabajo que revise los irritantes que haya de ambos lados, para que no entren en vigor estos impuestos”, dijo Javier Díaz Molina, presidente de Analdex.
Igual llamado hizo la Asociación de Empresarios de Colombia, Andi y la Cámara de Industrias y Producción del Ecuador. “Los gobiernos de ambos países deben priorizar el diálogo al más alto nivel y abrir negociaciones urgentes en materia de seguridad, sin afectar el comercio ni el desarrollo económico de nuestras naciones”.
Esto a raíz de que el presidente de Ecuador, Daniel Noboa, argumentó la falta de cooperación del gobierno colombiano para el manejo de la seguridad y el narcotráfico en la frontera, como el motivo principal ara la implementación de los aranceles.
“El intercambio bilateral asciende a cerca de US$ 2.800 millones y presenta una importante complementariedad, particularmente en sectores industriales clave para ambas economías como energía, medicamentos, agroindustria, forestal, químicos y plásticos, entre otros. Esto evidencia la alta interdependencia de las cadenas productivas. Las decisiones anunciadas impactan la competitividad y resquebrajan uno de los procesos de integración económica más antiguos del mundo”, destacó los gremios.
Precisamente, Carlos Espíndola, socio fundador y gerente de Espíndola Internacional Consultants, considera que es un error que el gobierno colombiano tome retaliaciones iguales, como imponer aranceles a los ecuatorianos, cuando puede usar las vías diplomática y jurídica.
Según el experto, la decisión unilateral de Ecuador viola el acuerdo de Cartagena de la Comunidad Andina de Naciones (CAN).
“El Sistema Jurídico Andino es supranacional, lo que indica que las decisiones de la CAN priman por encima de la constitución de los países y son de aplicación inmediata. Este sistema no puede ser modificado sino por acuerdo entre las partes”.
Teniendo en cuenta esto, asegura que no se pueden imponer aranceles unilateralmente. “Solo hay una excepción y es cuando se cause un daño al mercado, a un sector de la economía y se autorice a tomar medidas extraordinarias temporales de protección”, lo que no sería el caso.
Para el experto, el Gobierno debe demandar ante el Tribunal de Justicia Andina a Ecuador, para que apliquen notas de protección al mercado colombiano y se deben declarar nulos y sin efecto los decretos emitidos.
La ministra de Comercio, Industria y Turismo, Diana Marcela Morales, comentó que Colombia usará las vías e instrumentos jurídicos correspondiente, en el marco de la Comunidad Andina, pero resaltó que “Ecuador es un país hermano y socio relevante y en ese sentido los equipos técnicos han mantenido un diálogo permanente y de beneficio común”, dijo.
Aún así, Colombia tomó la decisión de suspender la venta de energía a Ecuador, servicio que la he suministrado por bastante tiempo, además, de imponer aranceles a 20 productos.
Ecuador solo dejó libre de impuestos a la venta de energía eléctrica, el servicio de logística de hidrocarburos y actividades consideradas estratégicas.