Aunque el Mundial comenzó el 11 de junio, la Selección Colombia debutó frente a Uzbekistán y, para muchas familias, la emoción ya empezó a sentirse en el bolsillo. La conversación no gira únicamente alrededor de dónde ver los partidos, sino de cuánto costará disfrutarlos: un televisor nuevo, domicilios, camisetas, reuniones familiares y compras de última hora.

Esta vez, sin embargo, la fiesta futbolera llega con un ingrediente adicional: el crédito está más caro. La tasa de usura para créditos de consumo y ordinarios, referencia para los intereses de las tarjetas de crédito, subió en junio a 28,79 % efectivo anual, frente al 28,17 % registrado en mayo, según la Superintendencia Financiera.

El panorama se vuelve más retador si se tiene en cuenta que los hogares colombianos destinan actualmente cerca de 30 de cada 100 pesos de sus ingresos al pago de deudas, de acuerdo con el Banco de la República. En otras palabras, financiar los gastos asociados al Mundial podría resultar más costoso justo cuando miles de trabajadores reciben la prima de mitad de año y perciben una mayor capacidad de gasto.

“El descuadre no ocurre el día del partido, sino cuando llega el extracto. El riesgo es convertir una emoción de 90 minutos en una obligación que se pagará durante varios meses”, advierte Óscar Villarruel, consultor de Crowe Co.

Para el experto, el problema no es celebrar, sino hacerlo sin planeación. Un televisor financiado, varios domicilios, encuentros con amigos y compras impulsivas pueden parecer gastos manejables por separado, pero al sumarse terminan afectando las finanzas de julio y agosto.

Los riesgos

El comercio conoce bien el impacto que tienen los partidos de la Selección Colombia sobre el consumo. Fenalco ha señalado que, cuando juega la ‘tricolor’, las ventas de televisores, alimentos y bebidas suelen incrementarse entre 30 % y 50 %. Además, estimaciones del mercado indican que durante esta temporada mundialista podrían comercializarse cerca de 2,5 millones de televisores por más de $4 billones.

Se activan las ventas informales por fiebre mundialista. | Foto: El País

Las cifras respaldan la tendencia. Un análisis de Crowe Co, basado en datos de la Dian y Analdex, muestra que las importaciones de televisores crecieron 44,9 % en enero frente al mismo mes de 2025. Asimismo, el Dane reportó que las ventas de equipos de sonido y video aumentaron 41,8 % durante el primer trimestre del año.

El riesgo no está en comprar, sino en financiar esas compras sin calcular el costo real. Con la tasa de usura vigente en junio, una compra de $2 millones diferida a 24 meses puede terminar costando cerca de $2,57 millones. Esto significa pagar aproximadamente $575.000 adicionales solo en intereses, casi un 29 % más que el valor original del producto.

Por ello, los expertos recomiendan fijarse no únicamente en el valor de la cuota mensual, sino en el monto total que se terminará pagando.

Los gastos pequeños también juegan

A la compra de un televisor se suman los llamados gastos hormiga mundialistas. Domicilios, pasabocas, bebidas, transporte o reuniones en casa pueden parecer desembolsos menores, pero repetidos durante los encuentros de Colombia programados para el 17, 23 y 27 de junio terminan teniendo un peso significativo en el presupuesto familiar.

La situación se da en un contexto en el que más de 8,5 millones de colombianos tienen al menos una tarjeta de crédito activa, según la Superfinanciera, mientras que la inflación anual alcanzó 5,84 % en mayo, de acuerdo con el Dane.

Hinchas en el ingreso al estadio para ver el encuentro entre Colombia vs, Uzbekistán fecha 1 del grupo K | Foto: Colprensa

De hecho, la división de Recreación y Cultura fue la segunda que más aumentó de precio durante ese mes, con una variación de 0,77 %, una señal de que los gastos asociados al entretenimiento ya están ejerciendo presión sobre el bolsillo de los hogares.

Cómo disfrutar el Mundial sin afectar las finanzas

Los expertos recomiendan establecer un presupuesto por partido y respetarlo; privilegiar los pagos de contado; y, en caso de recurrir al crédito, elegir los plazos más cortos posibles.

También aconsejan revisar cuidadosamente las promociones para verificar que no incluyan intereses, seguros, cuotas de manejo o cargos adicionales ocultos. Asimismo, sugieren distribuir la prima entre obligaciones, ahorro y una porción específica para entretenimiento.

Otra estrategia útil es realizar compras después de la fecha de corte de la tarjeta de crédito, lo que puede otorgar más días para pagar sin generar intereses, siempre que el saldo se cubra en su totalidad en la siguiente fecha de pago.

Y si ya existen deudas importantes, la mejor decisión puede ser sencilla: disfrutar los partidos con los recursos disponibles y no con dinero prestado.

Porque el Mundial debe ser una celebración. Lo importante es que el marcador de julio no termine mostrando una derrota para el bolsillo.