Luego de que el pasado fin de semana se diera a conocer una encuesta en la que el alcalde de Cali, Alejandro Eder, es el que menos índice de favorabilidad tiene entre los mandatarios de las principales ciudades del país, fue cuestión de horas para que se presentara un ‘remezón’ en su gabinete, exactamente en las secretarías de Movilidad y Seguridad, quizás las dos más cuestionadas durante su último año de gobierno.

La noticia se conoció en la noche del lunes 26 de enero. Ese día en la mañana hubo un piloto de movilidad en la Comuna 22, en Pance, cuyo objetivo era mejorar el tráfico por la zona de universidades y colegios, que no salió bien y obligó al saliente secretario, Gustavo Orozco, a pedir disculpas por sus redes sociales y a cancelar las jornadas que se tenían previstas para toda la semana. Quizás esa fue la gota que rebosó la copa del Alcalde.

Un día después, luego de la instalación de bolardos en la glorieta de la Avenida de las Américas con Calle 34, se presentó una monumental congestión en la tarde, que se convirtió en tendencia en redes sociales.

Las imágenes mostraban vehículos prácticamente estacionados en toda la glorieta debido a la reducción de algunos carriles por parte de la Secretaría de Movilidad. El resultado: en la madrugada del miércoles terminaron retirando estos elementos.

La Personería anunció una investigación de esos contratos y el Mandatario caleño ordenó no volver a instalar más hasta nueva orden. Una vez más, en menos de 24 horas, estaba la cartera de Movilidad en los titulares de la prensa local.

Jairo García fue secretario de Seguridad de Cali durante dos años. | Foto: El País

En la cartera de Seguridad, sin duda, fueron las estadísticas de homicidios las que terminaron generando la salida de Jairo García, quien había estado en el gabinete desde dos años atrás, cuando inició el mandato de Alejandro Eder.

Más de 1060 asesinatos en Cali en el 2025 y un inicio de 2026 con 75 en solo los primeros 25 días del año le terminaron pasando factura al saliente funcionario.

Todo esto pese a tener unas buenas cifras de reducción de delitos de alto impacto como el hurto a personas y vehículos, riñas, robos en estaciones del MÍO, recuperación de la infraestructura de las Casas de Justicia y la continuidad de programas sociales en el oriente de Cali.

“Vemos estos cambios con buenos ojos, porque sabemos que el Alcalde va a tener que mostrarle los resultados a los caleños. Es fundamental que el gabinete y todas las personas que confían en el Alcalde entiendan la necesidad que tiene esta Alcaldía de conectar con las necesidades de los caleños”, indicó la concejala Daniella Plaza, presidenta del Cabildo de Cali.

Para su par, Flower Rojas, los nuevos secretarios deben ser personas que escuchen a la ciudadanía. “Ya hay bastante literatura al respecto y los problemas de seguridad y movilidad están diagnosticados; lo que hay que hacer ahora es atacarlos y así seguro mejorará la percepción que se tiene del Alcalde”.

“Aplaudo la decisión del Alcalde, aunque considero que la tomó muy tarde. El Secretario de Movilidad debía salir de su cargo porque nosotros no necesitamos alguien que constriña a los caleños, que los presione o que les coloque multas hasta por el color de la moto, para eso no es un Secretario de Movilidad. Las personas tienen que respetar la ley, pero no generando presiones indebidas que podrían generar un estallido social”, opinó la concejala María del Carmen Londoño.

Secretario de Movilidad de Cali, Gustavo Orozco | Foto: El País

¿Qué debe hacer Eder y su equipo?

“El Alcalde tiene que tener un liderazgo mucho más asertivo con su gabinete, pues en algunos casos hay secretarios que no representan, hablan o ejecutan lo que el Alcalde les pide. Un secretario o ministro debe ser una extensión de lo que el jefe quiere y lo que promete una Alcaldía”, indicó el cabildante del Centro Democrático Juan Felipe Murguitio.

Y añadió: “Esto debe partir de unas instrucciones más claras y de una delegación más constructiva y asertiva. Delegar no es soltar, delegar es confiar en tu funcionario, estar pendiente para apoyarlo, corregirlo y que el resultado sea lo mejor posible. Yo pienso que el Alcalde suelta muchas cosas y considero que ese puede ser uno de los problemas de la Administración”.

Para Alejandro Sánchez, docente de ciencias políticas de la Universidad Javeriana, el tema tiene que ver con que Cali es uno de los epicentros de la guerra en el país.

“Una guerra que antes ocurría en otros lugares, ahora se concentra en el suroccidente de Colombia, y los caleños tenemos que empezar a entender los riesgos y las dificultades que eso supone y la forma cómo eso fragmenta la criminalidad en la ciudad. Aquí no se trata de cambiar personas esperando milagros, sino de evaluar la complejidad que supone estar en Cali”, explicó.

Sobre la movilidad, Sánchez indicó que el reto para quienes llegan es muy grande porque hace cuatro años, en el paro nacional, la ciudad experimentó una crisis que se tradujo en destrucción de infraestructura pública como semáforos, señalización y la proliferación de prácticas que desconocían la necesidad de regular el tránsito por la ciudad: “No podemos olvidar que estamos recuperándonos de eso”.

Tras la polémica por la congestión en la zona, fueron retirados varios tramos de taches. | Foto: Bernardo Peña / El País

Por su parte, el también experto en administración de políticas públicas Duván Guerrero indicó que el tener un equipo tecnócrata y sin experiencia es la falla que ha tenido la Alcaldía de Alejandro Eder porque ha querido gobernar con sus amigos.

“El director tiene que ver las equivocaciones de su equipo, él las estaba viendo, pero lo único que inició a hacer fue enroques. Cuando un secretario no funciona de la forma en la que el Alcalde lo pide, definitivamente tiene que cambiarlo”, dijo.

“Hoy es complejo para el Alcalde mejorar su curva de aprobación, pero lo puede lograr visitando el territorio y teniendo funcionarios conectados con la realidad de la ciudad. Una ciudad no se puede manejar a punta de fotomultas y de taches. Cali necesita autoridad, pero también requiere educación”, añadió Guerrero.

Finalmente, el concejal Rodrigo Salazar opinó que lo que ocurrió esta cuarta semana del año es el reflejo de que hay una Alcaldía desconectada de los territorios y que no está escuchando.

“Los secretarios son como fusibles y, cuando la energía va a alta intensidad, los fusibles se tienen que quemar. Se demoró dos años el Alcalde en entender eso y hoy la descarga la recibe él”, dijo.

“Los dos nuevos secretarios deben llegar con toda la capacidad de escuchar a los ciudadanos y no con una postura muy autista. No debe pasar lo que ocurrió con la secretaría de Gustavo Orozco, que tuvo un concepto de autoridad mal interpretado que rayó en el autoritarismo, la pérdida de respeto por parte de la ciudadanía y la generación de condiciones de conflictividad”, finalizó Salazar.

Cambio de taches en varios puntos de la ciudad. Carrera primera con 44. | Foto: El País

Los nuevos secretarios

El miércoles pasado asumió como titular de la Secretaría de Seguridad y Justicia el coronel (r) Javier Garcés, quien fue oficial de la Fuerza Aérea de Colombia y tiene más de 20 años de experiencia en defensa y análisis estratégico.

“Asumo este cargo con la firme convicción de mejorar la seguridad de todos los caleños. Como lo ha pedido el Alcalde, vamos a darle un giro a la estrategia de seguridad en la ciudad y vamos a incluir tres componentes. El primero de ellos es hacer un ejercicio de seguridad más cercano al ciudadano, el segundo es que habrá una mejor articulación entre los organismos de la Fuerza Pública para incrementar los resultados, y el tercero es incluir más tecnología de vanguardia. Tenemos toda la convicción y el conocimiento para sacar este reto adelante”, indicó.

En la cartera de Movilidad asumió como secretario el también coronel (r) Sergio Javier Moncayo, quien ya trabajaba en esta dependencia como subsecretario de servicios de Movilidad.

Moncayo es administrador aeronáutico con más de 24 años de trayectoria en la Fuerza Aérea Colombiana. Tiene estudios en Derechos Humanos, Derecho Internacional Humanitario y gestión pública.