Sara Yuliana es una adolescente que, a los 15 años, resultó con quemaduras en el 80 % de su cuerpo luego de ser víctima de un incendio provocado en un establecimiento clandestino en Pasto, Nariño, presuntamente por otros estudiantes de su mismo colegio.

La conflagración se presentó hace siete meses (el 23 de julio de 2025), cuando la menor aceptó un trabajo informal por un solo día en una fábrica de perfumes que operaba sin permisos. Según relató su familia a El Tiempo, Sara recibiría 15.000 pesos por etiquetar productos, dinero que pensaba usar para comprar un regalo de cumpleaños para su hermana mayor.

Sara Zambrano, una joven de 15 años que sobrevivió a un ataque en Pasto. | Foto: El Tiempo

Yo no estaba de acuerdo con eso, pero ella insistía para darle un regalito”, declaró Wilson Zambrano a El Tiempo.

Con base en el testimonio de la víctima, cuatro adolescentes, dos hombres y dos mujeres, ingresaron al lugar, rociaron alcohol sobre ella y otra menor, y luego prendieron fuego al recinto.

Las víctimas quedaron encerradas, sin posibilidad de escapar. Sara logró sobrevivir; la otra adolescente falleció.

La adolescente le contó a su madre, Johana Maya, lo que sucedió ese día. “Me hija me cuenta: ‘Llegan los muchachos y de la nada cierran la puerta (...) La angustia mía, mamá, fue gritar que nos ayudaran, queríamos abrir la puerta y del afán yo jalé y se dañó la chapa’”, dijo Maya en el programa Vos Podés, revelando que los jóvenes aparentemente retenían la puerta para que las menores no salieran del sitio en llamas.

Una vez que comenzó a salir humo de las ventanas y se escucharon los gritos de ellas, vecinos del sector Madrigal alertaron a los organismos de emergencia. Además, la madre de Sara fue testigo del momento en que su hija salió envuelta en llamas. Desde entonces, la vida de la joven y su familia cambió de manera radical.

El 80% del cuerpo de Sara tiene quemaduras. (Foto ilustración) | Foto: El País

Tras siete meses de este hecho, la joven ya afrontó 71 cirugías, ha sufrido de múltiples infecciones y su cuerpo ya no cuenta con suficiente piel para nuevos injertos.

Por el momento, la joven permanece bajo atención médica especializada en Cali, a donde su familia se trasladó tras vender todas sus pertenencias en Pasto.

La familia insiste en que se trató de un intento de homicidio, no de lesiones personales, como inicialmente lo investiga la Fiscalía. El abogado penalista Rafael Guillermo Calderón, quien asumió recientemente la defensa, aseguró a El Tiempo que aún esperan una valoración definitiva de Medicina Legal para definir el rumbo del proceso judicial.

Hasta la fecha, los presuntos responsables continúan en libertad y, según la familia, no se evidencian avances significativos en la investigación.