La búsqueda de Yulixa Consuelo Toloza continúa mientras crecen las preguntas sobre el procedimiento estético al que se sometió en un establecimiento señalado por operar sin autorización sanitaria en el barrio Venecia, en el sur de Bogotá.
De acuerdo con el relato de amigas de la mujer, Toloza ingresó en la mañana del 13 de mayo a Beauty Láser para practicarse una lipólisis láser con sedación. Horas después, su estado de salud se deterioró: testigos la describieron pálida y desorientada, al punto de requerir ayuda para levantarse del suelo. Permaneció en el lugar “en observación” mientras una acompañante salió por ropa y artículos de aseo. Cuando regresó, el establecimiento había cerrado y Toloza ya no estaba.
Según la oferta difundida en redes por el centro, el paquete incluía intervención en tronco completo, lipotransferencia glútea, exámenes, faja, masajes postoperatorios, controles médicos y sedación, bajo la promesa de un tratamiento “sin dolor” y a un precio considerablemente inferior al de cirugías formales.
¿Qué es la lipólisis láser?
El cirujano plástico José Díaz Viloria explicó a Citytv que la lipólisis se promociona como alternativa menos invasiva a la liposucción y busca destruir grasa mediante energía transmitida por cánulas. Sin embargo, cuestionó el uso de sedación en este caso, señalando que si necesitaron sedar, podría tratarse de algo más cercano a una liposucción.
La Cleveland Clinic describe este procedimiento como una técnica de contorno corporal que usa láser para reducir grasa en zonas como abdomen, espalda, cuello, caderas y glúteos. Puede ser mínimamente invasiva, con una pequeña incisión para introducir el aplicador, o no invasiva, cuando el láser se aplica sobre la piel.
Otra duda clave es el tiempo. Una amiga señaló que el mismo procedimiento, realizado antes, tomó cerca de dos horas. En el caso de Toloza, la intervención se extendió casi cinco horas, un lapso que encendió alarmas entre sus allegados.
Para Díaz, el valor cobrado por el centro resulta “alejado de la realidad” frente a los costos habituales de una lipoescultura formal. A esto se suma el cuestionamiento por la sedación y por las condiciones del sitio.
El cirujano Santiago Coral, especialista de la Universidad Nacional de Colombia, advirtió que estos procedimientos deben hacerse en quirófanos habilitados, por un cirujano plástico certificado y con anestesiólogo, conforme a las normas de seguridad del paciente. Alertó que muchas personas se dejan atraer por ofertas económicas sin verificar permisos, protocolos y capacidad de respuesta ante emergencias.
Las autoridades informaron que el establecimiento no contaría con autorización para prestar este tipo de servicios ni con concepto sanitario favorable, por lo que estaría operando de manera ilegal. El local estaría a nombre de María Fernanda Delgado Hernández, de nacionalidad venezolana.