A más de dos años de la muerte de la excampeona mundial de patinaje Luz Mery Tristán, nuevos elementos relacionados con su caso salieron a la luz, tras una entrevista concedida por Andrés Gustavo Ricci, su expareja y señalado feminicida, quien desde la cárcel de La Picaleña, en el Tolima, habló para el pódcast Más Allá del Silencio, del periodista Rafael Poveda.
En dicha conversación, Ricci reconstruyó su versión de las últimas horas de vida de la deportista y de los hechos ocurridos aquel 4 de agosto de 2023 en Cali.
Durante la entrevista, Ricci aseguró que lleva dos años y medio privado de la libertad y que fue trasladado al centro penitenciario de La Picaleña el 25 de agosto de 2023. Asimismo, confirmó que enfrenta una condena en primera instancia por feminicidio agravado y describió el día de los hechos como “un día de oscuridad”.
Según su relato, aún no logra comprender por qué ocurrió lo sucedido. “Hasta hoy no entiendo por qué pasó. No había motivo para que pasara, pero pasó”, afirmó.
En primer lugar, Ricci señaló que como pareja tenían previsto viajar a Estados Unidos el 8 de agosto de ese año y que el 3 de agosto habían permanecido en casa compartiendo bebidas y conversando sobre ese plan.
Al día siguiente, relató, Luz Mery salió temprano hacia su empresa, mientras él se levantó indispuesto. En ese contexto, mencionó que ella le pidió a su hermana, Victoria Eugenia Tristán, unas pastillas para aliviar su malestar.
De acuerdo con su versión, hacia el mediodía se dirigió a su trabajo, donde iba a inaugurar una nueva sede. Allí, afirmó, comenzó a consumir licor. “Yo destapé una botella de whisky… y empecé a tomar trago”, relató. En la entrevista reconoció que, además del alcohol, consumió sustancias psicoactivas y precisó que se trató de cocaína.
Ricci narró que regresó a la vivienda en horas de la noche acompañado por un colaborador y que, según él, Luz Mery lo recibió con un tono fuerte. Afirmó que en la habitación ella se encontraba sentada en la cama y pronunció una frase que lo descolocó: “Estoy pegada de un moco… me voy a matar para que aprendan”.
En ese momento, aseguró haber visto un arma sobre la mesa de noche y dijo que la tomó con la intención de evitar que ella se hiciera daño. Según su relato, Luz Mery salió caminando hacia una habitación contigua y se encerró.
Ricci afirmó que fue tras ella con el arma en la mano y que, al no abrir la puerta, que, según él, no tenía seguro, disparó cuatro veces hacia la chapa.
“Yo le di cuatro disparos a la puerta”, sostuvo. En la entrevista señaló que, tras el juicio, la balística habría establecido que la deportista estaba agachada, de espaldas a la puerta, intentando sostenerla, y por ello recibió los impactos.
Sobre lo ocurrido después, Ricci aseguró que se retiró a su habitación, continuó bebiendo alcohol y se quedó dormido. Al día siguiente, relató que se levantó hacia el mediodía, se duchó y recibió un mensaje del hijo de Luz Mery, Mario Valencia Tristán, con quien incluso habló sobre la inauguración del negocio y el viaje planeado.
Posteriormente, dijo haber notado que ella no aparecía conectada en el teléfono y admitió que no fue capaz de ir a verificar lo ocurrido. “Nunca fui capaz de ir”, le afirmó a Poveda.
Tras caer en cuenta de lo ocurrido, Ricci admitió que entró en estado de desesperación y pidió ayuda a un amigo, a quien le solicitó contactara a su abogado y a las autoridades.
Por último, Ricci respondió a cuestionamientos públicos y judiciales, en los que negó haber golpeado a Luz Mery con la cacha del arma y haber tenido contacto físico con ella. En ese contexto, reiteró que busca que su condena sea revisada y que el caso sea reclasificado como homicidio culposo, al insistir en que no existió intención ni, según su versión, un ciclo de violencia probado.
Luz Mery Tristán es recordada como una figura emblemática del deporte colombiano. Fue la primera campeona mundial de patinaje del país y un referente que, según personas cercanas a su entorno, marcó el camino para nuevas generaciones.
Su fallecimiento, ocurrido en su vivienda, fue calificado por la Fiscalía como feminicidio agravado. Por este hecho, Ricci fue condenado en primera instancia a 45 años y 9 meses de prisión.