En medio de la investigación del accidente aéreo ocurrido en Norte de Santander, en el que murieron 15 personas, salió a la luz el último audio entre la tripulación del avión de Satena y la torre de control.
La aeronave, un Beechcraft 1900 con matrícula HK-4709, cubría la ruta Cúcuta–Ocaña cuando se precipitó a tierra en la tarde del miércoles 28 de enero, a pocos minutos de su aterrizaje.
El accidente aéreo se produjo en el sector Alto el Buey, en jurisdicción de Playa de Belén, una zona rural de difícil acceso en el Catatumbo, lo que complicó las labores iniciales de búsqueda y rescate.
De acuerdo con las grabaciones recuperadas de las cajas negras, la última comunicación se registró cuando los pilotos notificaron que estaban listos para iniciar el descenso hacia el aeropuerto de Ocaña.
- Piloto: “Cúcuta, aproximación, Satena 8849, estaría listo descenso”.
- Respuesta de torre de control: “Satena 8849, descenso a discreción, sin tránsito reportado. Notifique 10 millas antes de Ocaña”.
- Piloto: “Llamará 10 millas fuera y descenso a discreción”.
- Respuesta de torre de control: “Satena 8849, comunique autoanuncios en Ocaña”.
- Piloto: “Cúcuta, aproximación, Satena 8849, estaría listo descenso”.
- Respuesta de torre de control: “Satena 8849, descenso a discreción, sin tránsito reportado. Notifique 10 millas antes de Ocaña”.
- Piloto: “Llamará 10 millas fuera y descenso a discreción”.
- Respuesta de torre de control: “Satena 8849, comunique autoanuncios en Ocaña”.
Pocos minutos después de esa conversación, el avión desapareció de los radares, lo que activó los protocolos de emergencia.
Ante el hallazgo de este audio, la ministra de Transporte, María Fernanda Rojas, explicó que el análisis de la conversación permitirá fortalecer las hipótesis preliminares sobre lo ocurrido.
“Ese elemento va a permitir seguramente fortalecer unas hipótesis y al final tiene que haber una conclusión de las causas de lo ocurrido”, señaló Rojas.
Por su parte, la Aeronáutica Civil informó que ya fueron recuperados y asegurados tanto el grabador de datos de vuelo como el de voz de cabina.
“Contar con los grabadores de vuelo y de cabina nos permite avanzar en una etapa clave de la investigación. Ya tenemos una línea inicial de trabajo, que deberá ser validada con el análisis completo de datos y evidencias recolectadas en terreno”, señaló el el director de la entidad, Luis Alfonso Chimenty.
Por el momento, equipos especializados de la Dirección de Investigación de Accidentes Aéreos siguen presentes en la zona del siniestro, inspeccionando restos de la aeronave y otros componentes claves.