Las terapias celulares comienzan a ganar terreno en Colombia como una alternativa innovadora frente al tratamiento de enfermedades hematológicas, oncológicas y autoinmunes.

Este tipo de terapias consiste en el uso de células humanas con fines terapéuticos, ya sea para reemplazar, regenerar o modular funciones del organismo. Su potencial ha abierto nuevas posibilidades en la medicina personalizada, permitiendo tratamientos más ajustados a las condiciones específicas de cada paciente.

Las terapias celulares permiten el uso de células humanas vivas para reemplazar o regenerar funciones del organismo. | Foto: Creada con IA Gemin

“La medicina transfusional ya no se limita a la sangre. Hoy estamos hablando de terapias celulares que están transformando el abordaje de múltiples enfermedades y que representan el futuro de la medicina personalizada”, señaló la doctora Ayda Nubia Rodríguez Gutiérrez, experta en el área.

El crecimiento de estas terapias ha sido acelerado en los últimos años, pero también ha puesto sobre la mesa la necesidad de contar con marcos regulatorios sólidos, estándares de calidad rigurosos y talento humano capacitado.

Es por ello que uno de los principales desafíos es avanzar en políticas públicas que acompañen el desarrollo de la terapia celular y garanticen aspectos como la seguridad, la trazabilidad y las buenas prácticas de manufactura.

Cali: Epicentro del debate científico

Para poder abordar estos avances sobre la terapia celular, una de las áreas más prometedoras de la medicina moderna, Cali será protagonista del 14° Congreso Colombiano y 20° Congreso Iberoamericano de Bancos de Sangre, Medicina Transfusional y Terapia Celular, que se realizará del 23 al 26 de abril de 2026.

El encuentro, que tendrá como lema “Ciencia que transforma futuro”, reunirá a expertos internacionales, líderes científicos y autoridades regulatorias para discutir los avances, desafíos y oportunidades que enfrenta América Latina en la implementación de terapias celulares, un campo que está revolucionando el tratamiento de enfermedades hematológicas, oncológicas y autoinmunes.

Uno de los ejes del Congreso será fortalecer la cooperación regional. Países como Brasil, Argentina, México y Chile han desarrollado experiencia significativa en distintas áreas de la medicina transfusional y la terapia celular.

Los centros de transfusión en Colombia han evolucionado hacia laboratorios de alta tecnología | Foto: Bernardo Peña / El País

Además de la terapia celular, el congreso abordará innovaciones en medicina transfusional, como la donación por aféresis, las pruebas de ácido nucleico (NAT) y los métodos de reducción de patógenos, herramientas que han permitido mejorar la seguridad tanto para donantes como para receptores.

“Hoy los bancos de sangre son centros de alta tecnología. Cada avance busca algo fundamental: mayor seguridad para el donante y para el receptor”, señala la presidenta del Congreso.

Desde la academia y organizaciones del sector, se impulsa la participación de médicos, bacteriólogos y otros profesionales de la salud en procesos investigativos que permitan consolidar la terapia celular como una alternativa viable en el país.

En medio de este panorama, Colombia busca posicionarse como un actor relevante en América Latina, en un campo que redefine la manera de tratar enfermedades y que plantea un cambio profundo en el futuro de la medicina.