Tendencias
Puerto Rico y Bad Bunny: un viaje por las raíces boricuas
Cayey, Ponce, Vega Baja y Loíza revelan una isla de música, sabores, historia y tradiciones. El ‘Conejo Malo’ es la puerta de entrada.
Siga a EL PAÍS en Google Discover y no se pierda las últimas noticias


19 de sept de 2026, 08:17 p. m.
Actualizado el 19 de sept de 2026, 08:17 p. m.
Noticias Destacadas
Puerto Rico. La isla puede llegar primero a través de los audífonos. Una canción de Bad Bunny, una salsa o el ritmo de una plena pueden despertar la curiosidad por un país que, al recorrerlo, revela mucho más que sus playas: pueblos con historia, rutas musicales, sabores, tradiciones y territorios con identidad propia.
La música es uno de los grandes puentes. Para los viajeros de Cali, el Valle del Cauca y Colombia, ese vínculo tiene un lenguaje conocido: la salsa. Pero también están los sonidos urbanos que convirtieron a Puerto Rico en una referencia mundial.
El interés también se refleja en las cifras. Puerto Rico cerró 2025 con 8,5 millones de visitantes no residentes y cerca de US$8960 millones en gasto turístico, según Discover Puerto Rico.

San Juan y Vega Baja: Bad Bunny, la puerta de entrada
Para millones de personas, Bad Bunny es una de las principales ventanas hacia Puerto Rico. Su música ha llevado expresiones, sonidos y referencias de la isla a escenarios de todo el mundo.
El artista cerró su gira Debí Tirar Más Fotos en Puerto Rico, con dos fechas agotadas, el 22 y 23 de agosto, en el Estadio Hiram Bithorn de San Juan.
Durante el recorrido de El País de Cali por la isla apareció una muestra particular de ese vínculo. Teresa Antonia de Jesús, de 82 años, convirtió su hogar en un homenaje al ‘Conejo Malo’. Entre recuerdos del artista y elementos de la cultura puertorriqueña, habla de él como de un viejo conocido.
También lo espera a la mesa. Bacalaíto, alcapurria, arroz con salchicha y habichuelas guisadas forman parte de la gastronomía que prepara. “Estoy esperando que él venga a mi casa a comer, y nada que llega”, cuenta Teresa entre risas.
La influencia del intérprete de ‘Mónaco’ también tiene una dimensión económica. Entre agosto y septiembre de 2025, su residencia No Me Quiero Ir de Aquí, de 31 conciertos, reunió a 439.918 espectadores, generó más de US$70 millones y representó unas 48.255 noches de hotel.
Entre los lugares más conocidos se encuentra Almirante Sur, Vega Baja, el barrio donde creció el ‘Conejo Malo’ y donde al día de hoy los murales dedicados al artista hacen parte del paisaje.

Clemente De Freitas, guía turístico, resalta que una de estas obras se realizó como símbolo de agradecimiento por la ayuda que el cantante brindó a la comunidad tras el huracán María.
Y el recorrido continúa por San Juan. “Para conocer a Bad Bunny, hay que recorrer Almirante Sur, donde estudió, y el Viejo San Juan, donde grabó partes de su álbum”, destaca Gary Navárez, familiar de Tito El Bambino y acompañante de recorridos turísticos.
Del reguetón a las raíces
Seguir la historia del reguetón permite recorrer buena parte de la transformación musical de la isla. Allí aparecen figuras como Vico C, Daddy Yankee, Don Omar, Wisin y Yandel, artistas que ayudaron a convertir los sonidos urbanos puertorriqueños en un fenómeno internacional.
Pero la historia no comienza ni termina con el reguetón.
La bomba, la plena y la salsa forman parte de una tradición mucho más amplia. Son sonidos que permiten acercarse a la memoria de comunidades, a las celebraciones populares y a una identidad construida durante generaciones.

“Tenemos una cantidad de actividades inmersivas alrededor de la isla. Un montón de experiencias donde el viajero puede conocer más sobre la cultura y qué nos hace puertorriqueños”, señala Nicole Olmeda, gerente de Relaciones de Medios de Discover Puerto Rico.
Su recomendación es salir de la ruta más conocida y recorrer otros territorios como Ponce, Fajardo, Mayagüez, Orocovis y Villalba. Hay opciones para distintos presupuestos: “Desde un chinchorro hasta un restaurante cinco estrellas, la experiencia va a ser magnífica”.
Liz Castillo, travel blogger de Mundukos, coincide: “Es clave salir a explorar un poco más: su gente, raíces y tradiciones. (...) Arriésguense”.

Cayey: las montañas también cuentan la historia
Para encontrar otra cara de Puerto Rico hay que dejar atrás la costa y subir hacia el interior.
Entre las montañas aparece Cayey, un municipio donde el café, la gastronomía, el arte y la música forman parte de una identidad que todavía se reconoce en sus calles.

En enero de 2025, Bad Bunny llegó a la Casa Histórica de la Música vestido de jíbaro para celebrar el lanzamiento de Debí Tirar Más Fotos, un álbum en el que volvió la mirada hacia las tradiciones de la isla.
El lugar, dedicado a preservar la música puertorriqueña, se convirtió así en escenario del encuentro entre la tradición y el artista que hoy lleva esos sonidos al mundo.

La gastronomía completa el recorrido. En Guavate, el lechón es protagonista y las montañas son escenario de una de las experiencias culinarias más reconocidas de la isla.
“Cayey te ofrece ese espacio de una ciudad en medio de las montañas, donde podemos disfrutar la gastronomía, la música, el arte y la historia”, resalta Luis, guía de Isla Caribe.
Ponce: una ruta para entender la salsa
Si existe un sonido capaz de tender un puente directo entre Puerto Rico y Cali, es la salsa.
Por eso Ponce, conocida como la Perla del Sur, tiene un significado especial para los viajeros del Valle del Cauca. La ciudad ofrece recorridos como la Ruta de la Salsa, que conecta espacios e historias relacionadas con la evolución del género.

Olmeda recomienda dedicarle dos o tres noches y recorrer lugares como el Paseo de los Salseros. “Es un tour magnífico con mucha historia”, asegura.
Para un caleño hay códigos familiares: la música, el baile y esa manera de convertir la salsa en parte de la vida cotidiana. Pero recorrer Ponce también permite descubrir las diferencias entre dos territorios que hicieron suyo un mismo sonido.
“Es diferente a la de Cali, pero se baila como quiera”, comenta Olmeda.
La conexión también se refleja en el creciente interés de los viajeros colombianos. En 2025, la capacidad de asientos aéreos entre Colombia y Puerto Rico aumentó 54 %. De acuerdo con ForwardKeys, las búsquedas de viajes desde Colombia crecieron 37 % frente a 2024.

Ponce conecta con la salsa y el arte; Cayey conduce hacia las montañas, el café, la gastronomía y las raíces jíbaras; Loíza revela la herencia afrocaribeña a través de la bomba y la plena, y Vega Baja permite acercarse a la historia de Bad Bunny y a la comunidad donde creció.
Así, Puerto Rico deja de ser solamente un destino de playas. Se convierte en un viaje por los sonidos, sabores, memorias y personajes que ayudan a explicar la identidad de la isla.
Porque quizá esa sea una de las mejores maneras de conocer Puerto Rico: llegar siguiendo una canción y descubrir, cuando termina, todo un país detrás de ella.

Comunicadora social y periodista egresada de la Universidad Autónoma con especialización en Comunicación Estratégica de Marca en Entornos Digitales. Tengo más de 3 años de experiencia en la redacción digital de contenidos. Amante a la lectura, el vino y los gatos.
6024455000







