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La historia de Doña Teresa, la abuela de 82 años que convirtió su casa en un museo de Bad Bunny: “Te invito a mi casa”

A sus 82 años, Teresa Antonia de Jesús convirtió su hogar en un homenaje al ‘Conejo Malo’. Nunca ha conocido personalmente al artista, pero espera que algún día llegue a su casa para compartir un plato de comida puertorriqueña. Su historia se volvió viral y hasta medios internacionales han llegado a tocar a su puerta. El País de Cali tuvo la fortuna de conocerla.

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Doña Teresa, fanática de Bad Bunny
Doña Teresa, la mujer de 82 años que convirtió su casa en un museo de Bad Bunny. La puertorriqueña invitó al reconocido artista de música urbana a su hogar. | Foto: Daniela Monroy - El País

25 de ago de 2026, 03:31 p. m.

Actualizado el 25 de ago de 2026, 03:31 p. m.

En una casa de Puerto Rico hay una invitación que lleva tiempo esperando por su destinatario. No es una carta ni una entrada para un concierto. Es una invitación hecha desde el corazón de una abuela de 82 años que convirtió su hogar en un homenaje a Bad Bunny.

Ella es Teresa Antonia de Jesús, una puertorriqueña que encontró en el artista algo más que un cantante. Desde que conoció su música y empezó a verlo en televisión y en los periódicos, descubrió coincidencias que, para ella, hicieron especial ese vínculo.

Yo me llamo Teresa Antonia, él se llama Benito Antonio”, cuenta. A eso suma otro detalle: “Él es Martínez, y mis hijas son Martínez por parte de padre”.

Doña Teresa, fanática de Bad Bunny
A sus 82 años, Teresa Antonia de Jesús convirtió su hogar en un homenaje al ‘Conejo Malo’. | Foto: Daniela Monroy - El País

Pero la admiración de Teresa no se queda en los nombres. También está relacionada con la manera en que el cantante ha hablado de Puerto Rico y de otros territorios. Ella vivió en Hawái y asegura que conoce de cerca aquello a lo que Bad Bunny se ha referido cuando ha hablado sobre lo ocurrido allí.

Yo viví en Hawái y sé qué fue lo que le pasó a Hawái”, explica.

Para Teresa, además, hay una razón espiritual detrás de la admiración que siente por el artista. Lo describe como alguien criado en la iglesia y como una persona que, según su percepción, recibió un talento especial.

Él es un niño que fue criado en la iglesia por su padre, que ha sido un niño bien bueno, que tiene una estrella, que Dios no se la ha dado al mundo, pero se la ha dado a él, dijo la abuela puertorriqueña en diálogo con El País de Cali.

Entre las canciones del puertorriqueño que más disfruta Doña Teresa hay varias que, según cuenta, se han quedado entre sus favoritas. Con entusiasmo menciona “Café con Ron”.

La invitación de Doña Teresa a Bad Bunny

Aunque su casa se ha convertido en un lugar dedicado al artista, hay algo que todavía le falta: conocerlo personalmente. Teresa aclara que nunca ha tenido ese encuentro.

Yo no lo he conocido, yo lo veo a través de la televisión y del periódico, pero yo no lo he conocido, afirma.

Por eso mantiene abierta una particular espera. Quiere que Bad Bunny llegue a su casa y se siente a comer con ella. Ya tiene claro qué le serviría.

Yo estoy esperando de que él venga a mi casa a comer bacalaíto, alcapurria, arroz con salchicha que a él le gusta, habichuelas guisadas con patita, ensalada de papa que a él le gusta”.

La invitación, incluso, la hace directamente frente a la cámara: Ay, Bad Bunny, te invito a mi casa”.

Doña Teresa, fanática de Bad Bunny
Doña Teresa decoró su casa como un museo de Bad Bunny. | Foto: Daniela Monroy - El País

Mientras espera, Teresa sigue cuidando los adornos de su vivienda. El clima también pone a prueba su particular museo.

Toda la casa, pues, cae lluvia, hace sol, todo se daña, tengo que volverlo a poner, esperando a Bad Bunny”, cuenta.

La fama de su historia hizo que las visitas aumentaran. Teresa menciona que hasta Univision llegó a su casa. También recibió al equipo que realizó esta entrevista. Todos llegan, dice con humor, menos la persona que ella espera.Viene todo el mundo, pero él no llega”.

A sus 82 años tampoco ha podido asistir a un concierto del artista porque necesita ir acompañada. Por eso conserva la esperanza de que el encuentro ocurra de otra manera:Yo espero que en algún momento, algún día, cuando a él le pase todo a las presentaciones, pues, un día él se aparezca aquí con su papá y sus hermanos y sus amistades”.

Doña Teresa, casa de fanática de Bad Bunny.
Doña Teresa, fanática de Bad Bunny, decoró su casa con varios objetos que ilustran a reconocido cantante de música urbana. | Foto: Daniela Monroy - El País

Teresa también habla de otros países con una mirada que va más allá de la música. Envía un mensaje de solidaridad a Colombia, Venezuela y otros lugares que atraviesan dificultades, y recuerda que tiene un vínculo familiar con Colombia: “Mi nieto es esposo de una colombiana de Medellín”.

Su propia historia también parece un mapa: vivió en Hawái, estuvo en Japón y tiene un nieto japonés y dos nietos hawaianos. Pero su identidad permanece clara: Y yo soy puertorriqueña”.

Para ella, esas conexiones demuestran que las fronteras pueden quedar en segundo plano cuando existe afecto.

Ve cómo los países están unidos por el amor, ¿verdad?”, reflexiona.

Doña Teresa, fanática de Bad Bunny
Casa de doña Teresa, fanática de Bad Bunny, ubicada en Puerto Rico. | Foto: Daniela Monroy - El País

Al final, Teresa resume su mensaje desde la fe y la solidaridad: “Uno lo único que puede hacer es rezar y rezar para que Dios nos ayude... a seguir para adelante y a ayudar a los hermanos que están en necesidad”.

Y mientras Puerto Rico sigue hablando de Bad Bunny, en la casa de Teresa Antonia de Jesús continúa intacta una espera sencilla: que algún día el artista cruce la puerta, se siente a la mesa y pruebe el bacalaíto que ella quiere prepararle.

Yo me siento bien feliz, bien agradecida de que ustedes estén aquí, porque eso no le pasa a todo el mundo. Eso me pasa a mí”.

Raíces y cultura, lo imperdible de Puerto Rico

La historia de Doña Teresa también refleja una parte esencial de la cultura boricua: ese espíritu de encuentro, alegría y jangueo que se vive en los hogares y las calles de Puerto Rico.

Representa la cultura de la isla y quienes somos. Los puertorriqueños estamos orgullosos de nuestras raíces, explica Nicole Olmeda, gerente de relaciones con medios de Discover Puerto Rico.

Esa identidad se puede conocer de cerca a través de los distintos destinos y experiencias que ofrece Puerto Rico, una invitación para que los visitantes se sumerjan en su música, su historia, su gastronomía y, sobre todo, en la calidez de su gente. Hay un sinfín de destinos distintos que permiten esta experiencia.

Comunicadora social y periodista egresada de la Universidad Autónoma con especialización en Comunicación Estratégica de Marca en Entornos Digitales. Tengo más de 3 años de experiencia en la redacción digital de contenidos. Amante a la lectura, el vino y los gatos.

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