Cali

Refundar a Cali tras el terremoto: expertos plantean el tipo de ciudad que debe levantarse tras el sismo

Parte del éxito del  Fondo para la Reconstrucción del Eje Cafetero (Forec), además de edificar en sitios seguros y bajo estándares sismorresistentes, fue hacer partícipes a los  damnificados en  las decisiones que a futuro habrían de cambiar su vida. ¿Cómo debe operar el Fondo Milagro para la reconstrucción de Cali y el Valle?

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Terremoto en Cali, edificio Torres del Limonar en el sur de la ciudad, con magnitud 7.2 de escala de Richter, epicentro en San José del Palmar en Choco, Foto José L Guzmán. El País.
Terremoto en Cali, edificio Torres del Limonar en el sur de la ciudad, con magnitud 7.2 de escala de Richter, epicentro en San José del Palmar en Choco, Foto José L Guzmán. El País. | Foto: José Luis Guzmán. El País

22 de ago de 2026, 10:52 p. m.

Actualizado el 22 de ago de 2026, 10:55 p. m.

Dos semanas después del terremoto de magnitud 7,4 que dejó 150 muertos, 1657 personas heridas y centenares de familias con sus viviendas destruidas o afectadas, la atención se centra ahora en cómo, dónde y de qué manera debe ser planeada la reconstrucción de Cali.

Más allá de establecer la cifra de cuántos edificios deberán ser demolidos, cuánto dinero costará la reconstrucción de la ciudad y antes de pegar el primer ladrillo, es necesario determinar dónde se puede construir, qué tipo de estructura debe levantarse, qué edificios pueden reforzarse, cuáles terrenos deberían cambiar de uso y la manera de asistir a los damnificados.

Maquinaria pesada trabaja entre los escombros para facilitar las labores de remoción en las zonas más afectadas por el terremoto.
Maquinaria pesada trabaja entre los escombros para facilitar las labores de remoción en las zonas más afectadas por el terremoto. | Foto: Jorge Orozco / El País

El presidente Abelardo de la Espriella anunció que esas tareas las realizará el Fondo Milagro, que se encargará además de canalizar y administrar los apoyos financieros locales y de cooperación internacional.

El modelo tiene como base los éxitos del Forec, el Fondo para la Reconstrucción y Desarrollo Social del Eje Cafetero que se creó tras el terremoto que devastó a Armenia el 25 de enero de 1999, así como otros 26 municipios en 5 departamentos.

El exgerente del Forec, Everardo Murillo, plantea que es indispensable profundizar los estudios de suelo para establecer si en algunos lugares donde colapsaron edificaciones es posible volver a construir o si será necesario reasentar a las familias. Eso implica, necesariamente, que el primer mapa de la reconstrucción no debería ser un mapa de edificios destruidos.

Los testimonios de expertos en reconstrucción, arquitectura e ingeniería consultados para este informe coinciden en una premisa: la reconstrucción de Cali y de los municipios afectados en el Valle del Cauca no puede consistir simplemente en volver a levantar lo que se cayó.

“La reconstrucción no debe hacerse solamente como una respuesta al daño. Se debe reconstruir entendiendo el territorio para que sea más seguro, resiliente y resistente a lo que pueda llegar a ocurrir porque nada nos garantiza que no vaya a volver a ocurrir y que no se replique, incluso, en otras zonas”, advierte Laura María Lerma, presidente de la Sociedad Colombiana de Arquitectos, Seccional Valle del Cauca.

Cali: Luego de 72 horas del terremoto que afectó a la ciudad, el grupo de rescatistas y voluntarios continúa en su ardua labor durante día y noche, jornadas interminables con héroes invisibles que lo dan todo por rescatar con vida a los sobrevivientes
Cali: Luego de 72 horas del terremoto que afectó a la ciudad, el grupo de rescatistas y voluntarios continúa en su ardua labor durante día y noche, jornadas interminables con héroes invisibles que lo dan todo por rescatar con vida a los sobrevivientes | Foto: José Luis Guzmán. El País

La tragedia, por tanto, plantea una oportunidad extraordinaria, explica el arquitecto y docente universitario Norberth Aristizábal: “refundar a Cali a partir de las lecciones que ha dejado este terremoto”.

Las zonas más afectadas

El mapa de microzonificación de Cali reveló tras el sismo una realidad clara: la destrucción se concentró en zonas específicas por la calidad del suelo. El arquitecto Norberth Aristizábal y el ingeniero Diego Fernando Gómez explican que barrios demasiado afectados como La Flora, o sectores como la Avenida Roosevelt, la Calle 5 y la Plaza de Toros, están construidos sobre antiguos meandros y depósitos fluviales de ríos como el Cañaveralejo, Lili o Meléndez.

“Históricamente, la ciudad fue construyendo sobre sí misma, ocultando su geografía original como las capas de una cebolla. En estas zonas de suelos blandos y fenómenos de licuefacción, las estructuras pesadas, rígidas y construidas con normas antiguas (previas a la actual NSR-10) sufrieron daños catastróficos”, explica Aristizábal, quien lleva tres décadas construyendo en la ciudad.

Pero la conclusión no es que determinados barrios son simplemente “seguros” o “inseguros”. Los especialistas advierten que cada terreno y cada edificación necesitan ser analizada. Incluso, que muchos de los edificios colapsados o gravemente afectados fueron construidos bajo normas antiguas de construcción.

Señala el ingeniero Diego Fernando Gómez que las normas no salvan vidas, si no se aplican. “Muchos edificios se cayeron por fallas en el cumplimiento durante la etapa constructiva. Se estima que un alto porcentaje de las edificaciones caleñas evadieron las curadurías o, pasando por ellas, no respetaron los diseños aprobados al momento de ejecutar la obra”.

Colapso de Estructura Centro de Profesionales de la calle novena, Edificio Vanessa, Cantabria y Torres de Tequendama.
Colapso de Estructura Centro de Profesionales de la calle novena, Edificio Vanessa, Cantabria y Torres de Tequendama. | Foto: Aymer Andrés Álvarez

“No hay todavía investigación acerca de por qué colapsaron los edificios Estamos, estamos muy prontos para eso, pero uno puede seguramente entender que fue que incumplieron con reglamentaciones que debían haber hecho y si vamos a ver el control que hubo de parte de las autoridades, seguramente fue muy poco. Entonces creería yo que hay que incrementar esa veeduría de cómo se construye nuestra ciudad”, explica el ingeniero Gómez.

Detallan los expertos consultados que la reconstrucción de las ciudades afectadas va a depender de una clasificación básica: demoler, reforzar o rehabilitar, dependiendo de los estudios de vulnerabilidad de cada estructura en particular.

Definitivamente no todo lo afectado debe reconstruirse igual, señala la presidenta de la Seccional Valle de la Sociedad Colombiana de Arquitectos (SCA), Laura María Lerma. “No es solamente un tema de reforzar y de volver a parar los muros que se han caído. Es entender cuáles son esos riesgos de mantener edificaciones y usos de edificaciones en el mismo lugar en donde actualmente están funcionando”.

“No puede hablarse de una reconstrucción uniforme para todos los inmuebles destruidos. Antes hay que determinar qué se va a construir, con qué estándares, quién lo construirá, cuáles son las condiciones del suelo y qué riesgos persisten”, subraya Lerma.

Frente a la pregunta de hacia dónde debe crecer la ciudad, los expertos advierten que la respuesta no puede reducirse al tipo de suelo. También deben considerarse movilidad, servicios públicos, zonas verdes, equipamientos, descentralización y calidad de vida.

Siguen las labores de rescate y limpieza de escombros en Cali, luego del terremoto del lunes.
Siguen las labores de rescate y limpieza de escombros en Cali, luego del terremoto del lunes. | Foto: El País

Así las cosas, el terremoto del 10 de agosto dejó edificios en ruinas, familias sin vivienda y una ciudad agobiada, pero también dejó la oportunidad de entender mejor sus suelos, de actualizar las normas. De fortalecer los controles, proteger hospitales y colegios, recuperar zonas verdes e incorporar nuevas tecnologías constructivas.

El ingeniero Diego Fernando Gómez explica que “en nuestra ciudad, la clínica nueva de Imbanaco y la clínica Amiga, que ahora es de la Fundación Valle de Lili, son las dos únicas edificaciones que tienen una implementación de aisladores de base. Son unos sistemas que aíslan la manera de amortiguación el movimiento del suelo con respecto a la edificación, pero son sistemas costosos y difíciles de implementar”.

“Tenemos entendido que la Universidad del Valle y otras entidades privadas vienen realizando avances para lograr que en nuestro país se puedan implementar estos aparatos de una manera más sencilla, más económica y eso podría seguramente a futuro ayudar a que muchas edificaciones de nuestra ciudad tuvieran la protección adicional y no van a sentir el movimiento del sismo”, indica el experto.

Fallaron los que no debían fallar

El terremoto de noviembre del 2004 y el ocurrido el pasado 10 de agosto evidenció una tendencia preocupante en Cali: la vulnerabilidad de las construcciones en las que operan las clínicas y hospitales de la ciudad.

Para Laura María Lerma, presidente de la Sociedad Colombiana de Arquitectos, Seccional Valle, la reconstrucción exige sentar en la misma mesa a ingenieros, geólogos, urbanistas y autoridades para consolidar un diagnóstico técnico y territorial antes de iniciar obras.

Terremoto en territorio caleño hoy 10 de agosto.
Terremoto en territorio caleño hoy 10 de agosto. | Foto: Screenshot 'x'

“Las construcciones que se asumen deben ser las que más resistan, lastimosamente en Cali son las que primero se están cayendo. Los hospitales, las clínicas... todo esto hay que revisarlo y realmente ser muy juiciosos y pegados a la técnica para poder exigir que toda edificación que funcione para el servicio público o de salud debe realmente estar bien construida; y si no cumple una norma actual debe reforzarse o solucionar su necesidad técnica para dar la tranquilidad de que estas cosas no van a seguir ocurriendo”, señala.

Agrega que: “Desde la Sociedad Colombiana de Arquitectos hemos abanderado la ciudad de los 15 minutos”. En la que las personas puedan acceder a vivienda, comercio, salud, educación y servicios sin grandes desplazamientos y presenta como alternativa aprovechar espacios existentes y reducir la presión sobre nuevas zonas de expansión en la ciudad.

Esa vocación médica que tiene esta zona de la ciudad, explica el arquitecto Norberth Arístizábal, “creo que no se puede perder”. “De pronto lo que tiene que cambiar es la tipología; tanto arquitectónica como constructiva. Quizá edificios más ligeros, más livianos y más flexibles. Voy a poner el ejemplo de la palmera con los huracanes. La palmera es flexible y resiste más el viento. Aquí tenemos que crear como una especie de arquitectura que se proyecte pensando en los sismos y en los terremotos”.

Frente a lo que fue esta tragedia, el exgerente del Forec, Everardo Murillo, subraya el caso de Armenia, donde la ciudad y el departamento prácticamente no registró víctimas. “Una de las cosas fundamentales es que decidimos invertir todo lo que fuera necesario en análisis de suelos para construir viviendas, edificios y demás construcciones con el nivel más alto de sismorretistencia”.

“Las construcciones que se financiaban tenían que tener ese nivel de sismología. ¿Para qué se hace eso? Para salvar vidas y la mejor evidencia, que me da mucha alegría, es que 27 años después en el Quindío no hubo muertes por el terremoto. Ni tampoco se derrumbó nada físicamente como sí ocurrió en ciudades como Cali, Pereira o Manizales”, destaca Murillo.

Terremoto en Cali, Colapso de infraestructura en diferentes lugares de la ciudad. Clínica de Colores, DESA, Galería Alameda, Edificaciones sobre la avenida roosvelt y al frente del coliseo de Hockey Miguel Calero.
Terremoto en Cali, Colapso de infraestructura en diferentes lugares de la ciudad. Clínica de Colores, DESA, Galería Alameda, Edificaciones sobre la avenida roosvelt y al frente del coliseo de Hockey Miguel Calero. | Foto: Aymer Andrés Álvarez

Agrega que: “Hay edificios con problemas estructurales, se están revisando y de pronto todavía tienen posibilidad de reforzar o habrá que tumbarlos. Viviendas con muchos problemas de mampostería y habrá que tumbar algunas, pero no los derrumbó y no hubo ningún muerto. Genera una satisfacción enorme haber tomado ese tipo de decisiones de política pública y ahora, luego de esta tragedia, tiene que pasar lo mismo”.

Urge la ingeniería social

Los escombros físicos, de acuerdo con Everardo Murillo, exgerente del Forec, son solo una dimensión del desastre. Si bien Colombia cuenta con ingeniería y arquitectura moderna, explica, cojea gravemente en lo que él denomina “ingeniería social”. “Eso no existe. Tenemos que avanzar mucho en acompañamiento a la gente para que tome las mejores decisiones”.

“Pongo un ejemplo de Cali: se cayó un edificio, tristemente se entierra a los muertos, el damnificado recibe ayudas y los escombros se llevan a una escombrera y queda solo el sitio donde se levantaba el edificio. Los edificios que se cayeron no son de extrema pobreza, son estratos 4 y 5, y quedaron nivelados por lo bajo. Volviendo al ejemplo, el ciudadano del primer piso dice: ‘con el seguro logré conseguir una plata y puedo hacer mi apartamento’ de 100 metros. El segundo piso le dice: ‘perdí todo, no tengo capacidad de endeudamiento’. ¿Cómo se resuelve esa situación de ahí para arriba? Si no hay acompañamiento social que ayude a esas familias a solucionar su situación, y también una estrategia financiera e inmobiliaria, tendremos un problema enorme”, explica.

Para solventar esto, Murillo plantea replicar modelos participativos. “En el Quindío, el Forec no centralizó todo, sino que designó gerencias zonales entregadas a organizaciones sociales y fundaciones con experiencia. Además, implementaron las ‘vitrinas inmobiliarias’, espacios donde los damnificados, con una carta-cheque del Gobierno, decidían de manera autónoma con qué constructor y dónde levantar su vivienda”.

Terremoto en Cali, Colapso de infraestructura en diferentes lugares de la ciudad. Clínica de Colores, DESA, Galería Alameda, Edificaciones sobre la avenida roosvelt y al frente del coliseo de Hockey Miguel Calero.
Terremoto en Cali, Colapso de infraestructura en diferentes lugares de la ciudad. Clínica de Colores, DESA, Galería Alameda, Edificaciones sobre la avenida roosvelt y al frente del coliseo de Hockey Miguel Calero. | Foto: Aymer Andrés Álvarez

Otro aspecto importante a tener en cuenta, partiendo de la base del mapa de suelos de la ciudad, detalla el arquitecto Norberth Aristizábal, es que tendrán que hacerse estrategias distintas de construcción para cada tipo de suelo de la ciudad, “pero nosotros no podemos perder alguna cosa importante y es nuestra estructura ambiental. O sea, eh esto se debe devolver una oportunidad para que la ciudad nos haga repensar y como he dicho yo en estos días, es como una refundación, volver a fundar a Cali”.

“Nos faltaban 10 años para los 500 años, pero de alguna manera estos 10 años que va a ser lo que yo creería que nos dejen como una normalidad, que ya la cicatriz casi no se vea, nos permite encontrar una ciudad con más arborización, con más zonas verdes, solucionando todos los temas de vivienda a todos los caleños que han tenido problemas con el sismo, pero que de alguna manera también nos reoriente también en los temas de la valoración de la naturaleza, que la tenemos en un segundo plano”, concluye el experto.

Periodista y editor de la Unidad Investigativa. Egresado de la Universidad Santiago de Cali y con especialización en Cultura de Paz y DIH de la Universidad Javeriana. Escritor y coproductor de documentales.

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