Sentencia necesaria

Sentencia necesaria

Septiembre 22, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

Lo que falta es entonces un paso que va más allá de un acto procedimental. Es la validez de la reforma que le permitirá al Gobierno desarrollar los puntos del acuerdo, en caso claro está de que sea aprobado en cumplimiento de la ley del Plebiscito que ya revisó el Alto Tribunal, y a la cual le hizo comentarios y precisiones conocidas ya con amplitud.

A pocos días de celebrarse el plebiscito citado para refrendar los acuerdos entre el Gobierno Nacional y las Farc, la Corte Constitucional no se ha pronunciado aún sobre la constitucionalidad del Acto Legislativo mediante el que se modifican aspectos esenciales de la Carta. Con lo cual, y no obstante se reciba el veredicto de las urnas, está en el aire aún la posibilidad de aplicar con rapidez lo acordado en La Habana. El asunto no es de poca monta. En ese Acto se establecen mecanismos para acelerar la aprobación de leyes consideradas indispensables para desarrollar muchos de los puntos consignados en las 297 páginas del acuerdo final, como el otorgamiento de poderes al Presidente de la República, por un período de 180 días y en materias precisas. Además se cambia el procedimiento para aprobar las leyes en el Legislativo y se limitan las facultades de los Congresistas para modificar o intervenir en los debates sobre las normas propuestas por el Ejecutivo. Así mismo, la Reforma Constitucional aprobada en la pasada legislatura limita las facultades de la propia Corte Constitucional para analizar, ampliar, restringir, modular o declarar inconstitucionales las leyes que se expidan en el marco de ese nuevo procedimiento y que tengan relación directa o indirecta con el acuerdo. Es decir, es una reforma de gran calado, que afecta el equilibrio de los poderes públicos, aunque sea por un período limitado. Desde el momento en que se propuso la citada reforma, sectores representativos de la opinión pública y de la política han expuesto sus puntos de vista, a favor o en contra de esa iniciativa. Al final, el voto de las mayorías en el Congreso aprobó el Acto Constitucional, cumpliendo los procedimientos fijados en la propia Carta Magna para ese fin. Lo que falta es entonces un paso que va más allá de un acto procedimental. Es la validez de la reforma que le permitirá al Gobierno desarrollar los puntos del acuerdo, en caso claro está de que sea aprobado en cumplimiento de la ley del Plebiscito que ya revisó el Alto Tribunal, y a la cual le hizo comentarios y precisiones conocidas ya con amplitud. Así opera nuestro sistema democrático y ahora es necesario que actúe con plenitud antes de que se manifieste el constituyente primario. Esa es la manera más transparente para evitar confusiones. Aunque está dentro de sus atribuciones, sería generador de polémicas y cuestionamientos el que la Corte se pronuncie en contra del Acto Legislativo con posterioridad a la votación popular y en caso que se cumplan los requisitos para que los colombianos aprueben el resultado final de la negociación. O que se produzca uno de aquellos fallos en los cuales el Tribunal decida modular su contenido, cambiando las reglas de juego que sin duda impulsaron a las Farc a acelerar la negociación y a firmar el acuerdo que se ratificará el próximo lunes en Cartagena.La Corte Constitucional tiene la palabra. Y ahora es más necesario que nunca escucharla, ante el efecto que puede producir en el proceso de paz con la guerrilla más antigua del mundo.

VER COMENTARIOS
Columnistas