Seguridad y tranquilidad

Julio 04, 2022 - 11:55 p. m. 2022-07-04 Por: Editorial .

Entre claros y oscuros, así ha sido el comportamiento de la seguridad en Cali durante el primer semestre de este año. Si bien se debe reconocer que los esfuerzos de las autoridades para disminuir los índices de homicidios y perseguir al crimen organizado parecen funcionar, el aumento en los hurtos alarma a los caleños y no les permite sentirse tranquilos en su ciudad.

La disminución en un 23,5% del número de asesinatos cometidos en la capital del Valle entre el 1 de enero y el 30 de junio de este año, en comparación con el mismo periodo de 2021, es sin duda una noticia positiva. Significa que se dejaron de perpetrar 152 crímenes y que si continúa esa tendencia a la baja, al final del 2022 la cifra será de menos de mil homicidios en Cali, con lo cual se logrará la meta propuesta.

Preocupa, sin embargo, que el número de muertes violentas siga siendo uno de los más altos del país y del mundo. Tener 494 homicidios en seis meses, significa que hay 42 asesinatos por cada 100.000 habitantes, una cifra aterradora para cualquier sociedad, que demuestra además cómo la raíz de los problemas de violencia que afectan a la ciudad está lejos de solucionarse, a pesar de los esfuerzos que se están haciendo y que se reflejan en las 2920 capturas realizadas este año, 178 de ellas relacionadas con homicidios, así como las 28 organizaciones criminales desmanteladas.

Cali no ha dejado de ser el epicentro de las mafias que manejan el negocio del narcotráfico en el suroccidente del país, a las que se suman las del microtráfico que afecta a sus 22 comunas y se ha convertido en la principal causa de vendettas locales. Además está la intolerancia, que es el resultado de una sociedad que se acostumbró a resolver sus diferencias o sus problemas de convivencia a punta de violencia, esa que en la mayoría de los casos nace en los hogares, se afianza en ellos y luego se traslada a las calles.

Es precisamente en las calles caleñas donde aparece el otro mal, el de la inseguridad que es el que afecta a diario al ciudadano del común. Si la tendencia de los homicidios es a la baja, los hurtos a personas van en subida este año en la capital del Valle donde, según las estadísticas de la Policía Nacional, han ocurrido 9848 entre el 1 de enero y el 3 de julio, un incremento del 15% con respecto al primer semestre del año anterior.
Mientras tanto el robo de celulares ha aumentado un 9%, con 6537 hechos reportados, aunque se debe tener en cuenta que la mayoría de las víctimas nunca denuncia lo ocurrido, ya sea por temor o porque no creen que la Justicia actúe como corresponde.

Son pues muchas las formas de criminalidad que padece Cali, afectan su seguridad y crean la sensación de indefensión a sus habitantes, sin distingo alguno. Y aunque es necesario reconocer los esfuerzos de la Fuerza Pública por cumplir con su labor de combatir el delito en todas sus formas, aún falta mucho para lograr ese propósito.

A los caleños hay que devolverles la confianza y la tranquilidad, por ello es necesario que se intervenga aún con mayor decisión y se destinen los recursos que sean necesarios para proteger el derecho de los caleños a vivir en una ciudad segura.

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