Sanciones a Irán

Sanciones a Irán

Noviembre 04, 2018 - 11:55 p.m. Por: Editorial .

Como si fueran pocos los escenarios de confrontación mundial existentes, se reabre uno que se creía cerrado. A partir de hoy Estados Unidos ampliará sus sanciones contra Irán, después de que su presidente anunciara el retiro del acuerdo nuclear que se había alcanzado con el gobierno de los ayatolas durante la administración Obama.

El segundo bloque de sanciones impedirá la importación de petróleo iraní, todas las transacciones en dólares y el transporte de mercancías a puertos iraníes. El Gobierno de Estados Unidos advirtió que esta ronda de castigos será mucho más agresiva que en el pasado.

En medio de este fuego cruzado se encuentran varios países del Viejo Continente. La Unión Europea ha discrepado desde el principio de la salida de Estados Unidos del pacto nuclear y ahora busca desesperadamente evitar que las sanciones afecten a las empresas que tienen relaciones comerciales con los persas.

“En nuestra calidad de firmantes del pacto nos hemos comprometido a trabajar para preservar los circuitos operativos con Irán y para garantizar el mantenimiento de las exportaciones de petróleo y gas”, indicaron en un comunicado conjunto la representante de la UE para la Política exterior y los ministros de exteriores y finanzas de Francia, Alemania y Reino Unido.

Cuando se avecina el invierno y con los altos precios del petróleo y el gas, para los europeos es mala noticia que Estados Unidos reactive las sanciones. Más aún cuando Arabia Saudita, el otro gran proveedor del combustible y contrapeso de Irán en la región, está cuestionado por el asesinato en Turquía del periodista opositor Jamal Khashoggi.

Los europeos intentan salvar a como dé lugar el acuerdo. Pero dado que las sanciones afectan a la banca de ese país se hace casi imposible que las empresas europeas puedan continuar haciendo negocios con Irán. La UE anunció la creación de una entidad que facilite las transacciones financieras legítimas. Sin embargo, como su objetivo es eludir el sistema financiero de Estados Unidos y las sucursales extranjeras de sus bancos, algunos portavoces del gobierno de Trump han expresado su rechazo.

La expectativa se centra en establecer hasta dónde está dispuesta la UE en sostener el pacto y las relaciones comerciales con Irán. Y también hasta qué punto Estados Unidos arriesgará sus relaciones con Europa.

La administración Trump pretende que las sanciones obliguen a Irán a recortar el programa de misiles y disminuir su intervención en Siria, El Líbano, Iraq y Yemen. Pero existe el temor de que se genere el efecto contrario.

Las sanciones coinciden con los 39 años del asalto y secuestro en la embajada de Estados Unidos en Teherán, que fue el punto de inflexión para la ruptura de relaciones. Esto ha sido aprovechado por la línea dura del país islámico para insuflar la llama nacionalista e incrementar el poderío de actores como la guardia revolucionaria, cuerpo paramilitar fiel a Alí Jamenei, guía supremo de los iraníes.

En lo que sí parecer haber consenso es que este nuevo escenario de presión profundizará la gran herida que persiste entre ambos países.

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