Las protestas en Ecuador

Junio 21, 2022 - 11:55 p. m. 2022-06-21 Por:
Elpais.com.co

El martes fue otro día de agitación en Ecuador, causando la crisis más grave que ha afrontado el presidente Guillermo Lasso. La complejidad de las demandas que lidera la Confederación de Naciones Indígenas, Conaie, la imposibilidad del gobierno para atenderlas y decisiones como establecer el Estado de Excepción en 6 de las 24 provincias, hacen difícil establecer un diálogo para encontrar soluciones pronto y devolver la tranquilidad a la vecina nación.

Las marchas de las organizaciones indígenas y estudiantiles comenzaron el 13 de junio, cuando decretaron un “paro nacional e indefinido”. Y han ido escalando hasta convertirse en confrontaciones con la autoridad, principalmente en Quito donde atacaron la sede de la Fiscalía General, dejando a la fecha una persona muerta, decenas de heridos y un centenar de detenidos.

El detonante en apariencia son las políticas económicas del actual Gobierno y la lentitud en la recuperación del país luego de dos años de pandemia. Las exigencias de los promotores están contenidas en un decálogo que incluye asuntos como la reducción del precio de los combustibles, la renegociación de las deudas de los campesinos o el control a los precios de insumos agrícolas, una mayor generación de empleo y cesar la entrega de concesiones mineras en territorios indígenas.

Si bien el presidente Lasso presentó algunas medidas para aliviar la situación económica de los ecuatorianos, la Conaie se ha mostrado intransigente y dice que las protestas continuarán si no se atiende la totalidad de las demandas. Los paros indígenas en Ecuador son una costumbre de vieja data, que han derrocado presidentes. Una de las manifestaciones más violentas se produjo en octubre de 2019 cuando el entonces mandatario Lenin Moreno eliminó varios subsidios económicos; el saldo fue de once ecuatorianos muertos y cientos de detenidos lo que lo obligó a echar para atrás.

El temor es que se repita ese momento y tanto Quito como las principales provincias ecuatorianas se conviertan de nuevo en un polvorín. Por ello se reclama con urgencia el restablecimiento del diálogo que permita llegar a acuerdos y atender en la medida de lo posible las demandas prioritarias del pueblo ecuatoriano.

Como ocurre en muchos otros países, esos reclamos se explican por la crisis económica y social que deja la pandemia, que está empeorando por la recesión mundial que se avizora. El gobierno de Lasso parece dispuesto a tender los puentes y se espera que la Confederación Nacional Indígena acepte sentarse a la mesa para solventar en el menor tiempo posible las diferencias y evitar que las protestas tomen una dimensión política que lleve al derrocamiento del mandatario, algo que ha ocurrido con frecuencia en Ecuador.

Como lo dice en su editorial el diario El Comercio de Quito, “Hace falta una reflexión profunda de todos los sectores para salir del momento conflictivo que vive el país. La violencia, definitivamente no es el camino para solucionar los problemas, e imponer criterios por la fuerza dejaría una mal precedente a la débil institucionalidad del país y a su gobernabilidad”.

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