Las cosas por su nombre

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Las cosas por su nombre

Septiembre 25, 2019 - 11:55 p.m. Por: Editorial .

Además de las informaciones que entregó sobre los esfuerzos de paz y el estado de nuestro país en su intervención ante la Asamblea de las Naciones Unidas, el presidente Iván Duque descubrió lo que sin duda debe ser una de las grandes preocupaciones de la comunidad internacional. Fue la denuncia de la protección que la dictadura de Nicolás Maduro le ofrece al Eln, los disidentes de las antiguas Farc y el narcotráfico, así como de sus evidentes nexos para afectar la situación de los venezolanos y de Colombia.

El presidente Duque presentó un documento de 128 páginas que será entregado al Secretario General de la ONU, en el cual están las pruebas recolectadas sobre esa realidad. En él consta que varios de los cabecillas del Eln y 1400 de sus integrantes están en ese territorio y lo usan para planear y ejecutar ataques terroristas en nuestro país como el que asesinó a 22 personas en la escuela de cadetes General Santander.

Además, los integrantes de ese grupo hacen presencia en 16 Estados de Venezuela, tienen sus campamentos en ellos y son vistos con frecuencia en Caracas. Allá están también por lo menos veinte de los disidentes encabezados por ‘Iván Márquez’ y ‘Jesús Santrich’, este último prófugo de la justicia por cargos de narcotráfico cometidos después del primero de diciembre de 2016, cuando empezó a regir el acuerdo con las Farc.

Los documentos también demuestran la manera en que el terrorismo usa el territorio venezolano para atacar en Colombia, y como lo utilizan para albergar a los menores que son reclutados a la fuerza y llevados allá para ser entrenados en la violencia. Y se demuestra que existen veinte pistas clandestinas para recibir la cocaína que produce el narcotráfico en Colombia y luego es repartido en el resto del mundo.

En su exposición, el Primer Mandatario de los colombianos también recordó el drama que padecen los venezolanos en su patria por cuenta de la dictadura y la tragedia de los más de cuatro millones de seres humanos que andan por el mundo en busca de alimentos, oportunidades y libertad, un millón quinientos mil de los cuales están en Colombia. “Sin el apoyo de ustedes, (…), aquellos que salieron con el anhelo de volver a sus hogares no van a encontrar fácilmente el camino de regreso”, dijo el presidente Duque.

En su discurso también expresó con claridad: “Es el momento de llamar las cosas por su nombre: la dictadura venezolana es un eslabón más de la cadena del terrorismo transnacional. Sus estructuras corruptas son servidoras de los carteles de la droga; sus alfiles son secuaces de la mafia y alimentan la violencia en Colombia; refugian a asesinos y violadores de niños”.

Esa denuncia debe tener respuesta de la comunidad internacional que está reunida en la Asamblea de la ONU, además de la solidaridad que ya han expresado los miembros del grupo de Lima y la inmensa mayoría de los integrantes de la OEA. Es la hora de actuar para impedir que la tiranía siga destruyendo a Venezuela, oprimiendo y expulsando a los venezolanos. Y para evitar que la nación de Bolívar siga siendo utilizada como refugio del narcotráfico y el terrorismo.

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