La lucha de México

La lucha de México

Julio 04, 2019 - 11:55 p.m. Por:
Elpais.com.co

La violencia y la inseguridad no ceden en México. Así lo reconoció el presidente Andrés Manuel López Obrador y lo ratificó el informe del Gabinete de Seguridad Federal sobre el consolidado de homicidios en el primer semestre del 2019. Las cifras son las más altas de todos los tiempos y pueden empeorar si las políticas del Gobierno no dan resultados en el corto plazo.

Hacerle frente al que es sin duda el problema más grave en su país ha sido el mayor reto de López Obrador desde su posesión el 3 de diciembre pasado. La herencia que le dejaron sus antecesores, incapaces de acabar con la mezcla mortal de narcotráfico y corrupción o de imponer el orden en cada Estado como era su deber, no es fácil de superar como lo demuestra la ola de violencia que ha vivido el país entre enero y junio.

En estos seis meses se registraron 17.065 muertes violentas, frente a las 16.585 del 2018 o las 13.918 del 2017. También aumentaron los secuestros y los hurtos, mientras que la libertad de prensa siguió amenazada como lo demuestran los nueve asesinatos de periodistas ocurridos en este periodo de tiempo. Por supuesto, a Amlo no se le puede exigir que en apenas siete meses solucione un mal que lleva décadas enquistándose, que continúa expandiéndose y no cesa en su empeño de desafiar al Estado y la institucionalidad.

Para acabar con la violencia en México no basta con crear un ejército que persiga los carteles de la droga que operan desde la frontera sur hasta el norte del país, donde han impuesto el régimen del terror. Hay que intervenir el corazón de los poderes públicos, de la clase política, de los gobiernos municipales y estatales e incluso del Federal, permeados por el poder corrupto del narcotráfico. Tampoco da espera la depuración de la Fuerza Pública, en buena parte a disposición de las mafias y de espaldas a su deber de proteger a la sociedad, a la vez que se requiere de la colaboración internacional para frenar los tentáculos de esas organizaciones criminales que se han expandido por todo el continente americano, Colombia incluida, e incluso han traspasado sus fronteras.
El presidente López Obrador se ha comprometido a acabar con los generadores de violencia en su Nación y a devolverles la tranquilidad a sus ciudadanos. Como lo anunció en campaña, el domingo anterior entró en funcionamiento la Guardia Nacional con 70.000 efectivos, que aumentarán a 150.000 en los próximos meses, encargados de combatir a los grupos delincuenciales y al crimen en general.

Los especialistas le critican, sin embargo, que su política de paz y seguridad está llena de buenas intenciones pero aún es débil, entre otras razones porque buena parte de sus esfuerzos los ha tenido que enfocar en los compromisos hechos con Estados Unidos para detener la migración ilegal, por lo cual no le auguran resultados eficaces en el corto plazo.

La esperanza, sin embargo, es que las estrategias de Andrés Manuel López Obrador se vayan consolidando, se comience al fin a ganar la guerra contra el narcotráfico y sus empresas criminales, y se ponga fin a esa pesadilla de violencia, sangre y decadencia del Estado que lleva 15 años quitándoles la tranquilidad a los mexicanos.

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