En busca de apoyos

Septiembre 18, 2022 - 11:55 p. m. 2022-09-18 Por:
Elpais.com.co

Siete meses después de lanzada la invasión a Ucrania, las fuerzas de este país apoyadas por Occidente y reforzadas por la organización del Atlántico Norte avanzan en una recuperación incuestionable del territorio ocupado por Rusia. Y Vladimir Putin, quien al principio aseguró el triunfo de sus tropas, se reúne con China en uno de los momentos más inciertos de su presidencia.

Los testimonios y documentos conocidos gracias al desarrollo de las comunicaciones muestran a un ejército ruso en retirada apresurada, dejando atrás miles de sus soldados muertos, heridos, o capturados, así como tanques y armamentos destruidos y desperdigados en las zonas en las cuales el ejército ucraniano avanza. Aunque no se puede hablar de una derrota definitiva de los invasores y el daño que han dejado es enorme en términos de vidas humanas y destrucción, el cambio es real y está produciendo reacciones al interior de Rusia.

Está en primer lugar lo que parece ser un desesperado intento de las autoridades rusas por aumentar el reclutamiento que les permita reemplazar las enormes bajas que han sufrido en una guerra que suponían de pocas semanas de duración. Conscripciones obligatorias en países aliados como Chechenia o invitaciones a veteranos soldados profesionales con salarios interesantes, son parte de una combinación de esfuerzos para recuperar el terreno perdido. Pero contra ello se levanta la necesidad de mostrar que todo va de acuerdo con lo planeado cuando Putin embarcó a Rusia en una guerra denominada ‘operación especial’, la manera de mostrarle a los rusos que era un esfuerzo menor para su poderoso ejército.

Y luego está la desmoralización de los soldados rusos que preguntan por qué están en esa guerra y cuál es el objetivo de la invasión, o se quejan de sus comandantes, de la falta de recursos y de la fortaleza de los ucranianos. A su vez, muchos de los militares retirados y de los aliados de Putin, empiezan a reconocer la derrota y a lanzar críticas, no obstante, los esfuerzos por silenciar dentro de Rusia las menciones y los documentos sobre lo que realmente está sucediendo.

En medio de ese cuadro, Putin viajó a Samarcanda en Uzbekistán para encontrarse el pasado jueves con Xi Jingping en la cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái. Esta vez, el encuentro fue influido por los descalabros de Rusia en Ucrania y los incidentes que ha tenido la relación de China con Estados Unidos y Occidente por sus ambiciones sobre Taiwán.

Todo parece indicar que Putin necesita cada vez con más desespero el apoyo de su colega chino para recuperar el terreno que ha perdido en Ucrania y las consecuencias que se han producido contra su país, por lo cual debió expresar su solidaridad con China frente a Taiwán. En tanto Jinping, que se apresta a reelegirse por tercera vez, expresó un respaldo convencional y prudente, que no vincula a su país con la invasión a Ucrania. Sabe que comprometerse en esa guerra es poner en riesgo las relaciones comerciales que ha establecido con el mundo libre, la razón de ser del poder económico y político de China en la actualidad.

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