El pulso en el Perú

El pulso en el Perú

Junio 09, 2019 - 11:55 p.m. Por: Editorial .

Ante la crisis que ocasiona la corrupción en el Perú, el presidente Martín Vizcarra desafió a un Congreso opositor para que realice la reforma política que devuelva la credibilidad y el respeto al Estado en su país. Es la oportunidad para dejar atrás el peor de los lastres para la democracia en América Latina.

Acudiendo a una figura denominada Cuestión de Confianza, el mandatario actuó para impedir que los proyectos anticorrupción presentados por su Gobierno siguieran bloqueados en el Legislativo. La razón de ese bloqueo está en que las propuestas afectarían a los miembros de los partidos más poderosos como el fujimorismo y el Apra del fallecido Alan García.

Ante la decisión del Presidente y la presión de la opinión pública, el Congreso de inmensa mayoría opositora aprobó con amplitud de votos el estudio de las propuestas. Esto permitirá a Vizcarra adelantar reformas constitucionales que buscan entre otras cosas la eliminación del voto preferencial, un congreso bicameral y la vigilancia de financiación de las campañas políticas.

La Cuestión de Confianza es un mecanismo constitucional que de haber sido negado podría haber causado el cierre del Congreso y la convocatoria de nuevas elecciones, lo cual dejaría a los partidos ante grandes riesgos. Es la consecuencia obvia a los años en los cuales el Perú ha sido víctima del escándalo diario, del mal uso del poder y la interferencia de los dineros con los cuales los contratistas compraban las elecciones para su favorecimiento.

La postura de Vizcarra se precipitó por dos hechos. Hace unos días las mayorías en el Congreso negaron que la Justicia evalúe el retiro de la inmunidad a los congresistas, protegidos por esta prerrogativa de cualquier investigación penal. Y votaron en contra de acusar al exfiscal general Gonzalo Chávarry como sospechoso de entorpecer la investigación de los casos relacionados con Odebrecht.

Chávarry fue quien removió a los fiscales que investigaban la corrupción relacionada con esa constructora. Gracias a la acción de la Justicia, Perú estrechó el cerco contra cinco presidentes acusados de corrupción relacionados con la contratista brasileña. Los jueces han dado una gran batalla aunque los han atacado de todas las maneras posibles.

Pero la política no cambia, atrapada por los mismos que usan su poder para venderse a los contratistas y mantener su hegemonía. Vizcarra asumió la presidencia en marzo del año pasado luego de la renuncia de Kuczynski. Dice no tener compromisos y ha mostrado valor y liderazgo para romper las cadenas de una política mal entendida que asalta las arcas públicas.

¿Logrará sacar adelante una reforma que como en Colombia parece una tarea imposible? Ahora, el Congreso está entre la defensa de sus privilegios y el deber de cambiar para purificar la política y el manejo del Estado. El Gobierno les recordó que tienen hasta el fin de la legislatura para aprobar las iniciativas y advirtió que si no se toma la decisión asumirá que la confianza ha sido “rehusada”, lo que conducirá a la disolución del Congreso y a nuevas elecciones legislativas.

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