El Niño está aquí

El Niño está aquí

Enero 11, 2019 - 11:55 p.m. Por: Editorial .

El frente frío que se sintió esta semana en el Valle fue sólo un breve respiro en medio del fenómeno de El Niño. La realidad es que las altas temperaturas ya pasan factura, por lo cual no se puede bajar la guardia si se pretende mitigar los efectos de esa manifestación climática que podría mantenerse por otros tres o cuatro meses.

Apenas han pasado doce días de este 2019 y El Niño ya está haciendo estragos en gran parte del país. El 90% de los ríos presentan una disminución de su caudal, con casos como el del Cauca que a su paso por Juanchito bajó de 7 metros a 1,5 metros; los embalses están al 68,5% de su capacidad y continúan disminuyendo; 391 municipios podrían tener desabastecimiento de agua y algunos como Vijes ya se encuentran en racionamiento.

Se están cumpliendo también los pronósticos sobre incendios forestales, van 198 en todo el territorio nacional y la alerta roja se ha extendido a 398 municipios. En el Valle se han presentado seis conflagraciones, una de ellas en el páramo de Las Hermosas que duró tres días, las cuales han afectado 35.000 hectáreas de pastos y bosques. A todo ello se le debe sumar la posibilidad de un racionamiento de energía, que puede presentarse junto con un incremento en las tarifas del servicio, pese al parte de tranquilidad que han dado los generadores eléctricos.

Ahí están las razones para haber atendido las recomendaciones que se empezaron a hacer desde mediados del año anterior, cuando se tuvo la certeza de que el fenómeno climático se presentaría en el país y podría ser tan fuerte como el del 2015 o incluso llegar al de 1992 recordado por el apagón eléctrico que se prolongó durante 14 meses. La esperanza es que esta vez el impacto sea menor y el efecto se mitigue como resultado de las acciones que aún pueden emprenderse.

Lo peor estaría por venir de acuerdo a los pronósticos del Ideam, toda vez que las temperaturas, que han llegado en ciertas regiones a 42 grados centígrados, alcanzarán sus niveles más altos en el mes de febrero. Incluso se anuncia que la próxima temporada de lluvias, entre abril y junio, se retrasaría también por efecto de El Niño, lo cual quiere decir que la sequía que ya comenzó se prolongará por más tiempo.

Por todas esas razones los colombianos no se pueden quedar de brazos cruzados ni indiferentes a lo que sucede. De nuevo hay que insistir en que se haga un uso racional del agua y de la energía para que las reservas no se agoten; la mayoría de incendios forestales también se puede evitar si en esta época no se hacen fogatas, se recogen las basuras y las autoridades hacen un ejercicio de control estricto. Así mismo, los planes de contingencia de los gobiernos locales y departamentales ya deben estar activados y funcionando.

La responsabilidad es de todos para tratar de reducir al máximo las consecuencias de este Niño que se robustece con el paso de los días y que en los próximos años podría sentirse con más fuerza. Y se podía alargar por efecto del cambio climático, que es real y tiende a crecer ante la resistencia a detener las conductas contaminantes de la humanidad que lo provocan.

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