El ejemplo a seguir

El ejemplo a seguir

Marzo 01, 2019 - 11:55 p.m. Por: Editorial .

Hay naciones que han entendido la urgencia de actuar frente al cambio climático, aportar a la sostenibilidad del medio ambiente y están trabajando con éxito para cumplir sus propósitos. Costa Rica es el ejemplo que debería seguir el mundo, en especial Latinoamérica que comparte tantas similitudes en cuanto a ecosistemas y recursos naturales.

El país centroamericano fue pionero cuando en 1984 enmendó su Constitución para incluir el derecho ciudadano a tener un medio ambiente sano. En consecuencia, ha tomado decisiones como declarar la cuarta parte de su territorio como zona de reserva y lleva 30 años disminuyendo la deforestación a través del pago de compensaciones a quienes cuidan los bosques, lo que le permite tener hoy una cobertura forestal del 52 %.

Su compromiso ha llevado a que el 90 % de la energía que consume provenga de fuentes renovables, mientras ha hecho del ecoturismo sostenible uno de los renglones más importantes de su desarrollo. Por ello no sorprende que el Gobierno presente ahora un plan estratégico para ‘descarbonizar’ al país a más tardar en el año 2050, para cumplir así los compromisos adquiridos al firmar el acuerdo de París contra el cambio climático.

El término de descarbonizar no les gusta a todos, pero es el que mejor resume la propuesta estatal que busca disminuir el uso de combustibles fósiles. La meta es que en 30 años el 100 % del transporte público y privado utilice energías limpias para moverse y que la industria haya optimizado sus procesos productivos para que no contamine; se tiene además un plan para que el desarrollo urbano se base en edificaciones sostenibles, se haga un manejo eficiente de los residuos finales y se realicen los cambios en cuanto a agricultura y uso de suelos para garantizar la estabilidad ambiental.

Esos propósitos deben llevar a que la emisión de gases como el dióxido de carbono disminuyan al mínimo nivel, es decir a aquel que pueda absorber y reciclar el propio país. El Gobierno de Costa Rica está convencido que logrará su objetivo, a pesar de las voces incrédulas de quienes consideran que es muy ambicioso ya sea porque tres décadas son muy pocas para hacer el cambio radical que se plantea o porque es un proyecto que demanda un esfuerzo financiero que esa nación no estaría en capacidad hoy de asumir sola.

Por ello se espera que las felicitaciones transmitidas por los diferentes organismos internacionales encargados del medio ambiente luego de presentar el Plan Nacional, se traduzcan también en apoyo económico y técnico. Lo cierto es que el país centroamericano tiene un historial positivo en cuanto al cumplimiento de sus metas ambientales, en el que se han combinado las políticas públicas, con acciones decididas y con el compromiso de la población, que reconoce la importancia de proteger sus recursos naturales como fuente de desarrollo y progreso.

Lo ideal es que el plan llegue a buen término en los tiempos propuestos. Al menos Costa Rica está a la vanguardia y se ha atrevido a dar los pasos para cambiar el actual destino ambiental del Planeta. Ese es el ejemplo que debería ser replicado por países como Colombia que aún conservan una parte importante de su riqueza natural y tienen el deber de protegerla para beneficio propio y de la humanidad.

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