El cinismo de Maduro

Escuchar este artículo

El cinismo de Maduro

Junio 11, 2019 - 11:55 p.m. Por: Editorial .

La reapertura del paso fronterizo desde Venezuela hacia Colombia, tras permanecer cuatro meses cerrado y bloqueado, es una muestra más de cinismo del régimen del vecino país. Como el problema es cada vez peor, entonces hace lo de siempre: expulsar más ciudadanos.

Así es como han salido ya cuatro millones de venezolanos huyendo de las carencias a las que los han sometido y en busca de oportunidades que les permitan tener alimentos y atención en salud, evadir la inseguridad y conseguir empleo, todo lo que la dictadura les ha negado. Por eso Maduro y sus amigos están felices, sabiendo que al abrir la frontera sacan a los venezolanos y le quitan la presión de esos millones de personas exigiendo respuestas al peor de los males que él ha engendrado, el drama humanitario que padecen sus compatriotas.

Como lo manifestó durante su visita a la Guajira la actriz Angelina Jolie, enviada especial de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados, Acnur, la dimensión del problema migratorio es impresionante y ha generado una sobrecarga sobre todo a Colombia, donde se han quedado 1,3 millones de venezolanos. Una tragedia que se compara con lo que ha sucedido en Siria, con la diferencia de que en Venezuela no se ha producido una guerra.

Esa es la realidad de lo que sucede, un Estado secuestrado por la corrupción disfrazada de revolucionarios, a cuyos jefes no les importan sus ciudadanos y para quienes la solución es abrirles las puertas para que se vayan, copiando el modelo del comunismo en Cuba que expulsó a millones de personas para asegurar la permanencia de la tiranía. Así no tiene por qué preocuparse por producir lo que se necesita para atender las necesidades de su población, por brindarles la atención básica que requieren o darles la seguridad por la que claman.

Queda patente que la Comunidad Internacional debe intervenir para evitar la destrucción del país a manos de quienes justifican la crisis social, el crimen organizado y en general el despojo que padecen los venezolanos. Y se puede deducir la razón por la cual se debilita la protesta social, debido a la diáspora que promueven el dictador, los militares que lo acompañan y la camarilla que se apropió de Venezuela.

Lo que ha hecho Nicolás Maduro al abrir la frontera no es ningún gesto humanitario, como lo han querido calificar; es un acto de cinismo del régimen, que se deshace de quienes son los verdaderos dueños de Venezuela. Y si bien son millones los que huyen de la miseria a la que los han sometido, hay más venezolanos que no tienen cómo salir de su país y encuentran un alivio al pasar a Colombia a conseguir los alimentos que allá les niegan, a obtener las medicinas que son urgentes, a recibir atención en los hospitales colombianos que hoy tienen el triple de pacientes e incluso a asistir al colegio al otro lado de la frontera.

Colombia siempre ha tenido sus puertas abiertas, así el paso haya sido cerrado por el régimen. Entonces que no se venga a hablar de gestos humanitarios sino de un régimen que ya no sabe cómo más mostrar su desvergüenza frente a los crímenes que comete contra los venezolanos.

Conecta con la verdad. Suscríbete a elpais.com.co
VER COMENTARIOS