Cambio
de hábitos

Febrero 26, 2021 - 11:55 p. m. 2021-02-26 Por: Editorial .

Las grandes soluciones para los problemas medioambientales que vive el mundo comienzan con pequeños actos, individuales o colectivos, y con propuestas novedosas que puedan ser aplicadas de forma sencilla.
Garantizar la alimentación para la población global actual y futura, sin que ello signifique un mayor daño al Planeta, es una tarea inmediata, que se inicia con el cambio de hábitos en los hogares mientras se logra una transformación agrícola.

La expansión de las áreas para cultivos o para ganadería, el uso de químicos en el campo y el desperdicio de comida son dos de los aspectos que tienen mayor impacto en el medio ambiente. La demanda de 7.500 millones de habitantes de la Tierra ha llevado a que las fronteras agrícolas se extiendan, se adentren en las reservas de la naturaleza, impacten los ecosistemas y desplacen a miles de especies que tienden a desaparecer si no pueden adaptarse a los nuevos hábitats que encuentran.

La mayor preocupación es que al ritmo en el que crece la población mundial y con un cálculo de 10.500 millones de personas viviendo en el planeta a mediados del presente siglo, será necesario producir más para alimentar tantas bocas. Eso significa que se requerirán miles y miles de hectáreas adicionales para los cultivos o de pastizales para el ganado, habrá menos bosques y nacimientos de agua, la fauna se reducirá y la flora entrará en decadencia. Un estudio dirigido por las universidades de Leeds y Oxford calcula que 20.000 especies de mamíferos, aves y anfibios se afectarán y que se perderán entre un cuarto y la mitad de sus hábitats.

Frente a ese panorama, es necesario determinar lo antes posible las acciones que impidan tal situación. Para un país como Colombia que tiene la doble condición de ser esencialmente agrícola y contar con una de las mayores riquezas naturales del planeta, es de vital importancia que así sea. Para ello hay que revisar todo el proceso de producción alimentaria, desde la manera en que se usan los suelos, se cultiva, se empaca, se distribuye o se desechan los alimentos.

Hay que volver al campo más productivo, incentivar la agricultura verde en la que se reduzca hasta en un 50% el uso de plaguicidas, fertilizantes o químicos para que la tierra no se deteriore, y se cambien por métodos amigables con el medio ambiente. El programa ‘De la granja a la mesa’ que impulsa la Unión Europea, calcula que al 2030 al menos el 25% de los cultivos del país deberían ser ecológicos. A ello se le deben sumar el mejoramiento de las cadenas de transporte, almacenamiento y comercialización, que es donde mayor desperdicio de comida se produce.

Igual de importante son las buenas prácticas en la preparación, conservación y consumo de alimentos en los hogares así como promover las huertas caseras e incentivar el reciclaje. En el mundo se pierden 1300 millones de toneladas de comida al año -de ellas 330.000 toneladas en Cali-, un tercio de la producción global suficientes para alimentar a los 690 millones de personas que hoy pasan hambre en el Planeta.

Son las acciones y los cambios de hábitos que hoy necesita el planeta para que pueda seguir siendo la casa viva de las especies que lo habitan, incluida la raza humana, convertida en su principal depredadora.

VER COMENTARIOS