A despejar incertidumbres

A despejar incertidumbres

Enero 08, 2019 - 11:55 p.m. Por: Editorial .

Además de todas las preocupaciones normales en un departamento pujante, el 2019 amaneció con grandes interrogantes para el Valle sobre el futuro de su malla vial, el destino que tendrán los peajes que se cobran en esas carreteras y el aseguramiento que debe ofrecer el Gobierno Nacional por intermedio del Instituto Nacional de Vías, Invías, y la agencia Nacional de Infraestructura. Es el momento para sonar las alertas y reclamar respuestas ante las necesidades que surgen por obras que necesitan mantenimiento y por otras que deben ser terminadas.

La preocupación más reciente surgió de la falta de mantenimiento que presenta la autopista Cali- Palmira, una de las que más recaudos arroja en Colombia, y, en general, de los 171 kilómetros que tiene la concesión que terminó el pasado 30 de octubre. En efecto, mientras el peaje sigue siendo recaudado por Invías, el Valle no tiene certeza de hacia dónde se destinan esos dineros y cuándo se adjudicará la nueva concesión que garantice el mantenimiento de la que es la mejor red de carreteras de Colombia.

Por ello, y ante la alerta que lanzaron sectores de opinión de la región, el Gobierno Departamental envió una carta al director de Invías para que dé respuestas claras sobre lo que está sucediendo. En esa misiva hace referencia a la maleza que invade las bermas de una de las carreteras con mayor tráfico en el país, al mal estado que se presenta en algunos tramos y a la falta de información sobre las obras de mantenimiento que se adelantan y el costo de las mismas.

Pero hay algo mucho más profundo, y es el estado en que se encuentran todos los proyectos viales del Valle, la falta de financiación y la necesidad de asegurar su continuidad. A pesar del esfuerzo realizado en los últimos diez años, a la vía Buga-Buenaventura le faltan 50 de los 111 kilómetros, en tramos tan urgentes como Calima-Loboguerrero y Citronela. También están a la espera la construcción del tercer carril en la Sameco-Yumbo, la carretera Palmira-Santander de Quilichao, la iluminación de la Cali-Palmira, la prolongación de la Avenida Ciudad de Cali hasta Jamundí y la doble calzada Jamundí-Villa Rica.

Además, está sin definirse el mantenimiento de los 171 kilómetros de la concesión Malla Vial que terminó en octubre, de la vía a Buenaventura, de los tramos que unen al norte del Cauca con el Valle. A manera de resumen, y según la información que suministró a El País el presidente de la ANI, el vallecaucano Dimitri Zaninovich, en julio pasado, esas obras costarían $6,3 billones, se concesionarían a treinta años y se dividirían en tres partes para hacer más fácil conseguir la financiación. Luego se supo que el actual Gobierno estaba realizando nuevos estudios y a la fecha no hay mayor información al respecto.

La pregunta es cuál es el futuro de esas vías, de vital importancia para la competitividad y la integración del Suroccidente con el resto de Colombia y con el mundo. Por ello se necesita que el Gobierno Nacional despeje las inquietudes, responda los pedidos de la Gobernación del Valle y asegure la posibilidad de completar lo que es una necesidad de nuestra Nación.

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