A cuidar el agua

Marzo 25, 2022 - 11:55 p. m. 2022-03-25 Por: Editorial .

El acceso al agua es un problema crítico y lo será más a futuro cuando la población sume 10.500 millones a mitad de este siglo. Por ello es urgente cuidar los recursos hídricos y ahí Colombia tiene gran responsabilidad.

Como sucede cada 22 de marzo cuando se celebra el Día Mundial del Agua. se revelan datos sobre el desabastecimiento en el planeta, la pérdida de fuentes de agua, las razones por las cuales ello sucede y se plantean las posibles soluciones. Este año se divulgó que 2200 millones de personas, de 7500 millones que habitan hoy la Tierra, no tienen acceso al agua potable, es decir que la tercera parte padece de sed, no tiene como regar sus campos y producir alimentos, y se enferma más debido a esa carencia.

El propósito al brindar esa información es generar mayor conciencia sobre el cuidado de los recursos hídricos, así como del problema que representan la deforestación, la contaminación o la destrucción de ecosistemas. Es también un llamado de atención para que el agua se use de manera racional y no se desperdicie cuando aún se tiene en abundancia, como sucede en Colombia, con un patrimonio que disminuye de manera acelerada.

Lo bueno de nuestro país es que cada vez se trabaja más para cuidar ese recurso natural así como para cerrar la brecha que persiste entre quienes tienen acceso al agua potable y quienes carecen de ella. En años recientes se han formulado políticas para recuperar y manejar las cuencas de los ríos, cuidar los acuíferos e incentivar con pagos ambientales por su protección. El tratamiento de las aguas residuales para evitar problemas de salud pública y la contaminación tiene ahora un lugar importante en las agendas locales y departamentales, tanto como la construcción de acueductos comunitarios que resuelvan el problema del abastecimiento.

El Valle es ejemplo. La comarca tiene el privilegio de contar con ocho biomas y 35 ecosistemas que van desde la zona costera y marítima hasta las alturas de páramo. En todos ellos hay abundante agua. El primer compromiso del departamento es con la reforestación, incluida la de los bosques de manglares en su costa y los frailejones en lo más alto de sus dos cordilleras.

En un trabajo conjunto entre las administraciones públicas, la empresa privada, las comunidades y las entidades ambientales, se recuperan las cuencas hidrográficas, se construyen cerca de 500 acueductos veredales, se hacen plantas de tratamientos residuales y se enseña sobre el manejo de químicos agropecuarios para evitar la contaminación de quebradas y ríos. Ahora debe existir el firme propósito de educar a la población para racionalizar el consumo que hoy llega a 474.000 millones de litros de agua al mes, con el propósito de que el agua alcance para las generaciones venideras.

El lunar a ese esfuerzo está en Cali, donde aún no se reconoce el privilegio de tener siete ríos que bañen la ciudad y la responsabilidad de cuidar ese patrimonio único. Lo bueno es que ya hay acciones andando en las que participan los entes ambientales, las universidades, los colegios y la población, que deben apoyarse y financiarse para que tengan continuidad.

Tomar conciencia y asumir la responsabilidad. Para recordarnos esas dos premisas sirve la celebración del Día del Agua. Y para aceptar que sin ella no hay futuro para la humanidad.

Lee todo el contenido de El País sin límites. Suscríbete aquí
VER COMENTARIOS