Columnista
Retos mortales
Muy irresponsables los del bar ese, que debieron haberlo cerrado de inmediato y que, al parecer, sigue funcionando como si nada...
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13 de feb de 2026, 02:59 a. m.
Actualizado el 13 de feb de 2026, 02:59 a. m.
El muy visto programa de Caracol Televisión Séptimo Día del pasado domingo en la noche revivió la tragedia de la muerte de María José Ardila, acaecida el 25 de octubre del año pasado cuando aceptó un reto macabro: ingerir una mortal y excesiva cantidad de alcohol en tiempo récord.
La joven de 23 años llegó al Sagsa Bar, en el barrio El Peñón, y aceptó la publicitada invitación de que, por un millón y medio de míseros pesos, consumiría distintos licores en un lapso demasiado corto. Esta intoxicación le afectó su estado de salud y, ante la ausencia de personal que le socorriera, un amigo la llevó a urgencias de la Clínica de Occidente en condición crítica.
Cinco días estuvo María José -madre de una bebita de escasos meses- luchando por su vida hasta que, desafortunadamente y pese a los ingentes esfuerzos de los médicos que la atendieron, falleció.
Por un lado, muy osada esta joven de medírsele a semejante estupidez, la cual presenciaron docenas de asistentes que pagaron 40 mil miserables pesos de cover para ver este macabro atentado contra la vida de un ser humano que pidió a gritos un vaso de agua que le fue negado.
Y, por otro lado, muy irresponsables los del bar ese, que debieron haberlo cerrado de inmediato y que, al parecer, sigue funcionando como si nada, al igual que los clientes que esa noche fueron cómplices de una muerte anunciada.
Los dueños del bar, en una actitud oportunista, se han limitado a manifestar que están en disposición de colaborar con las investigaciones del caso, evadiendo la responsabilidad de este lamentable fallecimiento.
Por su parte, las autoridades que deben controlar los excesos de establecimientos como Sagsa dicen que se está adelantando una exhaustiva investigación que, de antemano, quedará en nada, como tantos y tantos delitos que se cometen en estos lares.
Deberían hacer ya una redada que identificara estos establecimientos de retos macabros donde, según me dicen, se realizan cosas peores, pero las mal llamadas autoridades saben cuáles son, las aceptan y aquí no pasa nada.
Posdata: Qué desafío y qué cinismo el del Presidente de hacerse tomar una foto en la isla Gorgona en compañía de una amiga con antena, mientras los departamentos de Córdoba, Antioquia, La Guajira, Sucre, Bolívar, César, Magdalena y Chocó están con el agua al cuello, pues allí se registran las peores inundaciones que se recuerden. En vez de dar la cara con estos distractores para ganar tiempo. ¡Qué vergüenza!
Posdata 2: De acuerdo con Rodrigo Guerrero: nos unimos o caemos en el abismo.
Posdata 3: Me escribe un lector que me dice: Si vas por la Autopista Suroriental, después del puente de la 25 (o 26) tienes a la derecha el edificio de Comfandi.
Si sigues por la autopista hasta la 70 (autopista Simón Bolívar), tienes una recta de unos cuantos kilómetros y de allí cruzas por esta vía para más adelante encontrarte con la vía al aeropuerto (Carrera 1).
Esa recta tiene un separador. En el separador encuentras toda la cantidad de basura y escombros, al igual que marihuaneros, etc. Todo lo que te puedas imaginar.
Es una lástima, pues es una vía que mucha gente visita y los propios caleños utilizamos para ir o venir del aeropuerto. El aspecto es deprimente y repugnante.

Administrador de Empresas, Abogado y periodista por vocación. Director y fundador de MF Publicidad Mercadeo Limitada, al igual que de los programas Mario Fernando Piano y Oye Cali. Galardonado en dos oportunidades con el premio Simón Bolívar de periodismo. Escribe para El País hace más de 40 años.
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