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El anillo de bodas enseña que una línea recta tiene fin y un círculo no, como debe ser en el amor.

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Gonzalo Gallo
Gonzalo Gallo | Foto: El País

12 de feb de 2026, 02:15 a. m.

Actualizado el 12 de feb de 2026, 02:15 a. m.

En general, la vida del ser humano es de líneas rectas y muy cuadrada.

Usted se cuadra en una fila. Un día se cuadró con su pareja y vive en una casa en la que casi todo es cuadrado o rectangular: las piezas, las camas, las cobijas, los cuadros, los escritorios, el TV, el celular, el computador.

Igual los salones de clase, las cuadras del barrio, las puertas, los avisos y la mayoría de las mesas.

Si no se cuida, se descuadra en sus finanzas, o alguien le pone la vida a cuadritos.

Los antiguos fueron creativos y sabios cuando construyeron sus obras con muchos arcos, cúpulas y círculos.

El anillo de bodas enseña que una línea recta tiene fin y un círculo no, como debe ser en el amor.

Olvidamos que venimos a esta vida a través de un amoroso y suave círculo llamado vagina, no de un cuadrado.

Conferencista y escritor. Autor de 25 libros, dos de ellos para Mexico. 25 años trabajando medios como prensa, radio y tv. Lleva más de 25 años escribiendo para El País.

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