Política de reactivación, ¿suficiente?
Una política de reactivación es más adecuada si ataca las causas de la recesión y no solo los síntomas.
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21 de feb de 2021, 06:40 a. m.
Actualizado el 18 de may de 2023, 02:59 p. m.
La mejor política de reactivación es aquella que no solo acelera el crecimiento sino que además disminuye la pobreza y la desigualdad. Ese es uno de los criterios para elegir entre distintas alternativas de políticas, tal como expliqué la semana pasada. Otros dos criterios son que las políticas sean adecuadas y que sean suficientes y oportunas.
Una política de reactivación es más adecuada si ataca las causas de la recesión y no solo los síntomas. Una analogía médica es el paciente con fiebre debido a una infección, al que se le puede dar aspirina para bajar la fiebre o darle antibióticos para quitar la infección. En otras palabras, es esencial tener el diagnóstico correcto.
La causa principal de la actual recesión es la debilidad de la demanda: empresas y establecimientos de comercio se quebraron y tuvieron que despedir empleados porque se les cayeron las ventas; en parte por el confinamiento y en parte porque la gente voluntariamente dejó de comprar. Pero ya se acabó el confinamiento y el consumo no vuelve a su nivel anterior, porque no basta que abran los almacenes, aeropuertos, hoteles o restaurantes si muchas personas todavía no quieren o no pueden comprar.
El consumo no despega por las 3 Ps: Prevención o temor al contagio; Prudencia ante la incertidumbre de ingresos futuros y sobre todo Pobreza. 30% de los hogares en Colombia hace hoy una comida menos, y no es porque se hayan puesto de moda las dietas sino porque no les alcanzan los ingresos.
Por eso las políticas de incentivos a la oferta no son eficaces. ¿Para qué dar estímulos tributarios para construir hoteles, o comprar maquinaria si no hay huéspedes ni suben las ventas? Inclusive ofrecer más crédito para empresas que no tienen ventas suficientes para pagar la nómina solo sirve para diferir el problema pues después no podrán pagar el crédito.
Políticas como los subsidios a la nómina son las más adecuadas y cumplen los dos criterios señalados, pero poco sirven si son tardías o reducidas en cuantía. Fue lo que sucedió con el Paef, una muy buena idea para conservar puestos de trabajo pero que se inició cuando ya se habían perdido 5 millones de empleos; además la mínima cuantía del subsidio -menos del 30% del costo laboral de un empleado de salario mínimo- solo alcanzaba a empresas con pequeñas reducciones en ventas.
El Estado es el único que puede compensar una caída de la demanda del sector privado como la que ocurrió con la pandemia; así lo entendieron 22 gobiernos que según un reporte de la consultora Mckinsey, en promedio aumentaron el gasto público en 20%, con lo que lograron mitigar el aumento del desempleo. En Colombia las cifras del Dane muestran que en 2020 el consumo del gobierno solo creció 3,7%, muy por debajo del promedio del 6,4% de los dos años anteriores cuando no había pandemia. Es un monto totalmente insuficiente para enfrentar la crisis o pretender disminuir el desempleo.
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Adenda: Para 6402 colombianos ya no hay posibilidades de reactivación. Fueron inocentes asesinados por miembros de las Fuerzas Armadas y presentados como guerrilleros para cobrar recompensas. ¿Quién dio las órdenes para este crimen tan monstruoso? Dolorosas pero necesarias las revelaciones que hace la JEP. Quieren desprestigiarla para acallar las voces de las víctimas.

Directora de El País, estudió comunicación social y periodismo en la Pontificia Universidad Javeriana. Está vinculada al diario EL País desde 1992 primero como periodista política, luego como editora internacional y durante cerca de 20 años como editora de Opinión. Desde agosto de 2023 es la directora de El País.
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