Columnistas
Nuevo bipartidismo
En esta ocasión hubo dos candidatos que se propusieron ganar en primera vuelta y no solamente obtener el primero y el segundo lugar para entonces decidir la elección presidencial en la segunda vuelta
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6 de jun de 2026, 03:40 a. m.
Actualizado el 6 de jun de 2026, 03:40 a. m.
Si no existiera la segunda vuelta para la elección de presidente de la República, pues ya habría quedado establecido que Abelardo Espriella ganó esa elección y es un nuevo presidente. Pero la Constitución de 1991 se propuso reforzar la legitimidad de todo el sistema político, y para ello estableció que no era conveniente que el presidente de la República fuera elegido con un voto que no sobrepasaba la mitad +1 de los votantes.
El sistema de dos vueltas no se aplica en Colombia para la elección de miembros del congreso, diputados o concejales municipales. No me sorprendería que en algún momento se considere implementar este mecanismo allí. En Francia, por el contrario, el parlamento —llamado Asamblea Nacional— se elige mediante este sistema de doble vuelta, y el periodo para realizar la segunda es casi inmediato: se lleva a cabo el domingo siguiente; una manera también de revestir de mayor legitimidad a cada uno de los miembros de la asamblea y así del principal órgano legislativo. Debe recordarse que se trata de un sistema multipartidista que hace necesario que el sistema de dos vueltas se aplique tanto para la Presidencia como para la elección del cuerpo colegiado más importante.
En esta ocasión hubo dos candidatos que se propusieron ganar en primera vuelta y no solamente obtener el primero y el segundo lugar para entonces decidir la elección presidencial en la segunda vuelta, no. Se propusieron convertir la primera vuelta en la etapa decisoria de este proceso electoral. Y casi lo logran. Y la gran sorpresa fue el porcentaje de votos que obtuvo el candidato Abelardo De La Espriella, quien sobrepasó en casi 3 % de una votación con amplia participación de los ciudadanos, quizás la más grande después del Frente Nacional. Digamos que casi se decidió quién sería el Presidente de Colombia para el periodo 2026-2030.
De alguna manera, el sistema de dos vueltas busca propiciar el bipartidismo. Lo tolera y lo reconoce en la primera vuelta, mientras que en la segunda, logra que el proceso electoral gire en torno a dos candidaturas —es decir, dos movimientos o partidos políticos—. Así, se rescata el bipartidismo para otorgarle mayor legitimidad a la tarea de gobernar.
En efecto, Abelardo de la Espriella, está representando, así hubiera rechazado el apoyo de todos los partidos políticos, grandes medianos y pequeños, a los que no simpatizaban con la candidatura de izquierda o la que se proclamaba como la continuación del gobierno del presidente Petro y que representaba una amplia coalición de partidos, grupos y movimientos políticos de izquierda.
Está por verse si la nueva situación dará lugar a un resurgimiento del bipartidismo; un bipartidismo claro, flexible y con matices, o el equivalente a dos grandes coaliciones que operen a lo largo de la vida política cotidiana.

Experto en Ciencias Políticas, profesor y diplomático. Estuvo vinculado a la Universidad de los Andes por 23 años, durante los cuales enseñó Ciencia Política y ocupó varios cargos como Rector Encargado, Vicerrector y Decano de Ciencias Políticas, entre otros. Se ha desempeñado como Embajador en Canadá, Representante Permanente de Colombia ante las Naciones Unidas, Embajador en Inglaterra, Ministro Plenipotenciario en Washington y encargado de Negocios. Fernando Cepeda Ulloa ha sido Ministro de Gobierno, de Comunicaciones, Consejero Presidencial y Viceministro de Desarrollo Económico.
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