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20 de may de 2023, 03:05 a. m.
Actualizado el 20 de may de 2023, 03:05 a. m.
Casi una cuarta parte de los puestos de trabajo cambiarán en los próximos cinco años. Los avances tecnológicos y la creciente digitalización provocarán una importante agitación del mercado laboral, a la vez que el rápido avance de la Inteligencia Artificial añadirá una mayor incertidumbre, según se ha publicado en el más reciente Informe sobre el futuro del empleo 2023, realizado por el Foro Económico Mundial.
El mismo estudio plantea que los empleos de analistas y científicos de datos, especialistas en macrodatos, en inteligencia artificial y aprendizaje automático, y profesionales de la ciberseguridad crecerán en un 30% al 2027.
Sin embargo, el Informe también ha indicado que no se considera que el trabajo esté más automatizado que hace tres años, y que las expectativas de automatización adicional o de desplazamiento del trabajo físico y manual por las máquinas van a la baja. Lo que sí se cree es que, aunque el razonamiento, la comunicación y la coordinación -ventajas comparativas de los humanos- serán más automatizables en el futuro, en los lugares de trabajo cada vez se otorgará más valor a las habilidades blandas, como la capacidad de dar soluciones a problemas complejos. Se considera que competencias de vital importancia en 2023 como el pensamiento analítico y el pensamiento creativo, seguirán siendo claves en los cinco próximos años.
Este tipo de competencias también conocidas como habilidades interpersonales o sociales, son aquellas que se refieren a la forma en que interactuamos y nos relacionamos con los demás. Incluyen la comunicación efectiva, la colaboración, la empatía, la comprensión emocional, la actitud positiva, la gestión del tiempo, el trabajo en equipo, el liderazgo, la creatividad, el manejo del estrés, el sentido ético, la adaptabilidad, la gestión de conflictos, la resiliencia y la resolución de problemas.
A medida que las tecnologías y la Inteligencia Artificial se integran en las aulas y en las empresas, los profesionales deben centrarse en el desarrollo de estas habilidades. Los profesionales que posean una sólida base técnica combinada con habilidades blandas destacarán por su capacidad para aplicar conocimientos en situaciones complejas y trabajar de manera efectiva en equipos multidisciplinarios.
Además, muchas empresas están buscando en los profesionales algo más que cartones o diplomas. Dado que la capacidad de relacionarse, interactuar y de trabajar en equipo no es algo que fácilmente se aprenda en los colegios o universidades, las empresas han comenzado a invertir recursos de formación y desarrollo de sus colaboradores, que les permitan mejorar estas capacidades.
El Informe sobre el futuro del trabajo también prevé que los empleos en el sector de la educación crecerán cerca de un 10% en los próximos cinco años, lo que supondrá unos tres millones de puestos de trabajo adicionales para docentes de enseñanza universitaria y superior. Esto a su vez implica un reto para los profesores, quienes deberán estar adecuadamente preparados para formar a los nuevos profesionales, entendiendo la interacción de ellos con estas nuevas tecnologías.
Los gobiernos y empresas deberán incluir en sus procesos formativos educación para el desarrollo de este tipo de competencias no técnicas. Todo lo que estamos viendo hoy con las distintas innovaciones digitales muestra que las habilidades sociales serán aún más herramientas fundamentales para el desarrollo de la capacidad humana y su fortalecimiento, pues por más avances tecnológicos y algoritmos que se creen, nada podrá suplir la empatía y la compresión de los contextos que tenemos los seres humanos.

Economista y MBA con énfasis en negocios internacionales. Exsecretario general de la Gobernación del Valle y Privado de la Alcaldía de Cali. Exdirector del Comité Intergremial y Empresarial del Valle. Actualmente, fortaleciendo la economía solidaria desde el Grupo Coomeva. Hincha del Deportivo Cali. Papá de Manolo y Agustín.
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