Los jóvenes y la Iglesia de hoy

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Los jóvenes y la Iglesia de hoy

Noviembre 18, 2018 - 11:35 p. m. Por: Luis Felipe Gómez Restrepo

El Papa Francisco, en su propósito de abrir las puertas de la Iglesia y anunciar el Evangelio a todo el mundo, convocó al Sínodo de los obispos para tratar un tema de suma importancia: 'Los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional'.

Pero ¿qué es el Sínodo y para qué sirve? Ese término expresa la idea de “caminar juntos”. En el Vaticano, es una institución conformada por una asamblea de obispos de todo el mundo, la cual fue creada en 1965 para asistir al Papa en el gobierno de la Iglesia. El Sínodo es de carácter permanente, dependiente directamente del Papa y estudian los temas que éste les proponga. Y que el Papa Francisco le ha dado importancia como instancia colectiva de la búsqueda de la voluntad de Dios.

Así, el Papa Francisco ha realizado ya varios sínodos: uno sobre la nueva evangelización y el segundo sobre la familia. Su propuesta es que el proyecto de Dios llegue a todo el mundo y signe todos los ámbitos de nuestra vida. Y es por ello que, para este tercer Sínodo, invitó a interrogarnos sobre cómo acompañar a los jóvenes en el camino de la fe, en sus decisiones vitales, y pedir también a los mismos jóvenes que ayuden a identificar hoy, las mejores formas para anunciar la ‘buena noticia’.

Fruto del extenso trabajo y reflexión que conlleva la ejecución de este proceso, dentro del cual se contó con la participación de los diversos estamentos del sector juvenil de la Iglesia de todo el mundo, quienes tuvieron la oportunidad de pronunciarse sobre el documento preparatorio, (publicado desde 13 de enero de 2017), el pasado 27 de octubre se aprobó el documento final, el cual comporta 167 puntos, dentro de los cuales, es importante destacar algunas conclusiones que reflejan una nueva dinámica en la Iglesia, dándole un lugar más protagónico a los jóvenes.

Los siguientes apartes son tomados de la Revista Nueva Vida, que ha dado a conocer parte del texto final que todavía no ha sido publicado oficialmente. Así pues, se aprobó, con la participación activa de los jóvenes como estamento vivo dentro de la Iglesia. El deber de justicia con las mujeres: se estimó como un deber la presencia femenina en los órganos eclesiales a todos los niveles, también en funciones de responsabilidad, y la participación femenina en los procesos de toma de decisiones eclesiásticas, con respeto al papel del ministerio del orden sacerdotal. La renovación en la pedagogía afectiva y sexual: se trata de apostar por la escucha empática, el acompañamiento y el discernimiento, en la línea indicada por el reciente Magisterio. Por ello es necesario cuidar la formación de los agentes pastorales para que resulten creíbles. Y por último, se destaca la línea de acción frente a los homosexuales: donde se señaló que hay comunidades cristianas que los acompañan a caminar en la fe y que, desde el catolicismo, no puede haber excepciones.

De esta forma, vemos cómo la Iglesia Católica es una institución que camina por la senda de su renovación, acompañada y escuchando a los jóvenes, quienes le proporcionan un aire nuevo, y le dan herramientas para acercarse de una forma maternal a todos sus hijos, sin distingo alguno, en donde todos contamos, y somos amados por un Dios misericordioso y que comprende cada una de nuestras acciones y perdona nuestros errores.

* Rector Universidad Javeriana Cali

Sigue en Twitter @RectorJaveCali

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