Columnista
Kevin o la punta del gigante iceberg
Con toda razón, el exministro de salud, Fernando Ruiz, dijo sobre las explicaciones de Petro al caso Kevin: “Da asco el uso que ha hecho el presidente para escudar su profunda torpeza y absoluta falta de humanidad”.
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22 de feb de 2026, 12:17 a. m.
Actualizado el 22 de feb de 2026, 12:17 a. m.
Lo sucedido esta semana con el niño Kevin Acosta, quien padecía hemofilia y ante la falta de medicamentos que debía suministrar su EPS, perdió la vida, es solo la punta del iceberg. Desde hace varios meses abundan en las puertas de los hospitales y en sus propias casas miles de casos de muertes y de deterioro de los tratamientos médicos por causa del pésimo manejo que este gobierno le ha dado a la salud pública.
Otra cosa es que el caso de Kevin haya tenido una notoriedad especial, profundizado por las salidas tan canallas que han tenido Petro y su Ministro de Salud, al pretender trasladar a su madre la culpa del fallecimiento del niño. Aducen un mal manejo de la enfermedad por parte de esta, pues según el arrogante mandatario, un niño con hemofilia no debería estar montando en bicicleta.
Casualmente, quienes nacimos en Buga hemos tenido cercanía con familias que han llevado por generaciones esta situación de salud y yo no los conozco en una burbuja como pretende Petro. Los he visto vivir, disfrutar y triunfar llevando vidas normales, pero cuidándose de no correr riesgos extremos.
Uno de ellos, ya fallecido, hace parte de las personas que más admiré: gran arquitecto, restaurador e historiador, a quien no era extraño ver en los tejados de las iglesias coloniales reconstruyendo su historia y la sostenibilidad física de templos y casonas. Con toda razón, el exministro de salud, Fernando Ruiz, dijo sobre las explicaciones de Petro al caso Kevin: “Da asco el uso que ha hecho el presidente para escudar su profunda torpeza y absoluta falta de humanidad”.
Lo que no entiendo es la pasividad de los colombianos frente a tanto mal manejo y a sus consecuencias irreparables. En cada hogar con un enfermo, hay hoy una víctima. En cada casa sin créditos del Icetex, hay víctimas. Con la crisis de la vivienda, miles de familias vieron interrumpidos sus sueños de tener su techo. Ellos también son víctimas del sistema actual, como lo son los niños de La Guajira y tantas comunidades abandonadas por un gobierno indolente. Son víctimas igualmente las familias del norte del Cauca y así, la lista es interminable.
Esta semana a ese memorial de agravios se le sumará la familia del general Edwin Urrego, destituido por un anónimo, sin corroborar su certeza. El presidente echó por la borda de la deshonra 35 años de gestión policial. Así ha sido este gobierno, pero lo más triste, no hemos tenido una oposición sólida, coherente. Muchos gremios tibios con cabezas que en privado reconocen la debacle. Un empresariado que en charlas sociales se lamenta de la suerte del país, sin comprometerse a fondo con declaraciones, recursos económicos y sin presionar a los gremios a ser voceros frenteros. Les da miedo hablar de política en voz alta cuando es el momento más requerido.
Es ahora cuando hay que apoyar a los que nos inspiran confianza, a aquellos políticos que tienen valor y pueden hablar fuerte sin tener la cola pisada.
Esta semana hubo marcha del petrismo. Una oposición fuerte hubiera convocado a su vez la gran marcha de las víctimas, esa lista inmensa que mencioné. Como me dijo alguien: la marcha nuestra será en las urnas el 8 de marzo para apoyar a los vallecaucanos que tienen los pantalones y faldas bien amarrados para defender el futuro del país, la libre empresa, las instituciones. Hay muy buenos nombres: Christian Garcés, Santiago Castro, Jaime Arizabaleta, Norma Hurtado, Víctor M. Salcedo, Juan Fernando Reyes, Carlos Fernando Motoa, Ana Maria Sanclemente, Edna Tafur, Wilson Ruiz, entre otros. Personalmente, acompañaré a los jóvenes que están luchando por un conservatismo vertical; votaré por Juan Camilo Vélez, C20 al Senado, y Rigo Vega, C113 a la Cámara.
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