Gamboa, gobernador

Gamboa, gobernador

Febrero 06, 2019 - 11:40 p.m. Por: Jorge Restrepo Potes

El 14 de enero en compañía de la folclorista y experta en gastronomía del Pacífico Maura Caldas y el empresario Efraín Vargas, inscribimos ante la Registraduría el grupo significativo de ciudadanos al que denominamos ‘Por un Valle como tiene que ser’, que buscará validar por firmas la candidatura de Óscar Gamboa Zúñiga al Palacio de San Francisco, como primer gobernador del Pacífico en la historia de nuestro departamento. Sentí inmenso orgullo de ser uno de los tres firmantes.

He seguido su trayectoria pública en los diversos e importantes cargos que ha desempeñado, tanto en Colombia como en el exterior, y puedo dar fe de que nadie está mejor preparado para asumir el mando del “país vallecaucano”, como con tanta precisión lo llamaba el fallecido político conservador Humberto González Narváez.

Gamboa se mueve con propiedad en diversos escenarios, tanto nacionales como extranjeros. Mantiene constante interlocución con representantes y senadores de Estados Unidos, particularmente los congresistas del Partido Demócrata, que lo ven como auténtico personaje, que expone ideas y presenta planes para desarrollar en nuestro país, especialmente en la zona del Pacífico, siempre tan olvidada y -hay que decirlo- menospreciada por todos los gobiernos que se han sucedido desde que resolvimos constituirnos en república independiente.

El aspirante a la Gobernación es negro -abomino del término afrocolombiano-, pero él jamás utiliza la invocación de su raza para ganar adeptos entre las personas del mismo color de piel. Desde luego, estimo que esa característica debe hacerles ver a las gentes descendientes de los esclavos africanos que ha llegado la hora de que uno de los suyos alcance una posición importante, vía electoral y no como concesión graciosa de los mandatarios que creen hacer méritos llevándolos a ministerios y secretarías de escala menor.

Es un auténtico liberal que pretendió hace cuatro años llegar al mismo cargo al que ahora aspira. Ante la no aceptación entonces de la candidatura por parte primero de Jorge Homero Giraldo y luego de Carlos Andrés Clavijo, por insinuación del Directorio Departamental, la colegiada Dirección Nacional de ese momento le otorgó el aval a Gamboa.

Y aquí empezó la infamia. La mayoría de los dirigentes liberales vallecaucanos volvieron grupas y fueron a dar a los brazos de Dilian Francisca Toro, candidata de La U. Esa movida quedará inscrita con los mismos caracteres con los que se escribirá la historia de la felonía del apoyo de César Gaviria y de estos jefes regionales a la candidatura de Iván Duque, que era -y es- el representante del más enconado enemigo del Partido Liberal en toda su historia.

En 2015 Óscar Gamboa adelantó vigorosa campaña acompañado de liberales que no escuchamos los cantos de sirena de quienes se creían poseedores de la ideología, cuando en realidad la traicionaron a umbrales nunca antes vistos en la dura historia de la colectividad. Gamboa sufrió desaires increíbles, y sin embargo sacó 110.000 votos.

Ese guarismo, obtenido a pulso, le otorga derecho a presentarse de nuevo como candidato por el movimiento independiente que inscribimos en la Registraduría. Allí estaré con todo entusiasmo y con la convicción de que el triunfo del 27 de octubre está en las recias manos de Óscar Gamboa.

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