El irlandés

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El irlandés

Enero 08, 2020 - 11:40 p. m. Por: Jorge Restrepo Potes

Desde luego, no es comparable con El Padrino I, a mi juicio la mejor película de todos los tiempos, en la que Francis Ford Coppola condujo un grupo actoral magnífico, encabezado por Marlon Brando, para mostrarnos las entrañas de una mafia liderada por Vito Corleone, que no se dejó seducir por el tráfico de estupefacientes y más bien prefirió hacerse con otras empresas criminales, más rentables.

Coppola luego filmó El Padrino II y El Padrino III, y hay quienes aseguran que la primera de éstas, con Robert De Niro, es mejor que la de Brando. No lo creo, pero entre gustos no hay disgustos.

Martin Scorsese es un director de cine ya incrustado entre los grandes del Séptimo Arte. No tiene película mala. Toro Salvaje y Taxi Driver son verdaderas joyas, ambas con De Niro, que ha sido su actor preferido. Cerca de cumplir 80 años, Scorsese insiste en seguir detrás de las cámaras, y así con cada nueva película nos muestra que el paso del tiempo lo ha hecho más grande, si cabe.

Encontró la novela ‘Oí que usted pinta casas’ y vio en ella un estupendo argumento para una gran película. Puso manos a la obra, pero ninguna de las grandes productoras se le midió al presupuesto enorme que les presentaba el director.

Pero ese gigante del entretenimiento que es Netflix vio allí una rentable inversión y le entregó al proponente 200 millones de dólares que terminó costando ‘El Irlandés’, que solamente se proyectó en los teatros por pocos días para poder competir con el Óscar en 2020, y nos llegó a los felices suscriptores de esa plataforma.

Conocedor de que tiene 3 horas y 20 minutos de duración, me senté en la reclinomática de mi biblioteca, encendí el televisor, y allí estaban frente a este cinéfilo empedernido las envejecidas figuras de Robert De Niro, Al Pacino y Joe Pesci protagonizando los personajes centrales de esta nueva versión de la vida de Jimmy Hoffa, el amo del sindicato de camioneros de Estados Unidos, que llegó a poner en jaque al gobierno gringo, al punto de que Robert Kennedy como Fiscal General le declaró la guerra judicial y lo llevó a la cárcel.

No tengo duda alguna de que Hoffa era un bandido, un auténtico gánster que no se detenía ante ninguna valla moral. En esta oportunidad Scorsese muestra al sujeto -interpretado magistralmente por Pacino- en toda su dimensión criminal, que termina siendo asesinado por su mejor ‘amigo’ Frank Sheeran, personificado por De Niro, quien también obedecía órdenes del viejo Russel Buffalino, un espléndido Joe Pesci que no se arrugó ante sus dos compañeros de reparto, y hace una actuación que bien puede valerle el Óscar como mejor actor secundario. Y eso que ahí nadie es secundario: todos son principales, todos deben recibir el premio compartido. Otro fallo sería injusto.

El cine se ha ocupado de Hoffa en varias oportunidades. En 1993 nos llegó película de ese tema con Jack Nicholson –otro grande-, dirigida por Danny DeVito, pero que no descalza la de Scorsese.

En El Irlandés todo está bien: la dirección, el reparto, la música, la fotografía, en fin, todo lo que se requiere para una excelente película. Scorsese lo logra y su larga duración no se siente. Las escenas y los diálogos entre Pacino y De Niro son increíbles. Y cuando entra Pesci, es genial.

Cuatro viejas glorias del cine se juntan y triunfan, logrando una película excepcional.

Gracias a Netflix por darnos esta maravilla.

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