Columnistas

En defensa de la institucionalidad

Honor a quien honor merece: los órganos electorales hicieron una labor digna de imitación y reconocimiento.

GoogleSiga a EL PAÍS en Google Discover y no se pierda las últimas noticias

Eduardo Hernández Incháustegui, nuevo propietario del diario El País.
Eduardo Hernández Incháustegui, nuevo propietario del diario El País. | Foto: Especial para El País

7 de jun de 2026, 12:42 a. m.

Actualizado el 7 de jun de 2026, 12:42 a. m.

En todo proceso democrático hay ganadores y perdedores. Esa es la esencia de la democracia. Convencionalmente se piensa que los ganadores son los candidatos con más votos, junto a sus adeptos, y los perdedores aquellos que no alcanzaron los necesarios para ganar. Pero la realidad es otra: cuando un país celebra una contienda electoral, los verdaderos ganadores son todos los ciudadanos del país.

El solo hecho de contar con un sistema que permita la expresión de la voluntad popular a través del sufragio libre y soberano representa una conquista social que reivindica el Estado de Derecho, y, de paso, un repudio a los sistemas autocráticos que imponen su voluntad en perjuicio de las mayorías mediante mecanismos antidemocráticos, como vemos hoy en tantas partes del mundo.

Latinoamérica, con todos sus retos, sigue siendo un bastión de la democracia, y no podemos permitir que esa institucionalidad se vea amenazada por ningún sector político, sin importar cuál sea.

Durante nuestra cobertura del Día D presidencial, en la sala de redacción escuchamos a observadores electorales internacionales destacar el desenvolvimiento ejemplar de las elecciones colombianas. Cubrimos los puestos de votación y, durante el escrutinio, fuimos testigos de la eficiencia del sistema electoral colombiano, que bajo la organización y el control de la Registraduría Nacional y el Consejo Nacional Electoral entregó resultados, a través de boletines fehacientes, en tiempo récord. Honor a quien honor merece: los órganos electorales hicieron una labor digna de imitación y reconocimiento.

Por eso, como medio de comunicación que en este período ha cubierto de manera equitativa, asumiendo lo que entendemos es el rol de un medio imparcial, articulador de región y relator de su pueblo, rechazamos enérgicamente cualquier intento de sembrar duda sobre un proceso diáfano y ejemplar.

No lo decimos nosotros: lo dice la cantidad récord de observadores que se dieron cita a esa gran fiesta de la democracia. Esa es nuestra línea de Pizarro. La defensa de la institucionalidad es de importancia crítica, porque cuando se socava la confianza en las instituciones, las sociedades y el orden público se desmoronan. Colombia no está pa’ eso.

En las semanas que quedan para la segunda vuelta del 21 de junio, hacemos un llamado a todos los actores políticos a resguardar la institucionalidad, a proteger el orden público y a moderar los discursos, para prevenir una desgracia que en estos momentos ni el país ni la región necesitan.

Nuestros micrófonos permanecerán abiertos para comunicar las propuestas sobre cómo dirigir los destinos del Estado, mientras los candidatos hacen sus últimos esfuerzos por conquistar las mentes y los corazones de los electores. Pero estarán cerrados para cualquier intento de atacar la institucionalidad y la paz social.

De aquí al 21 de junio, El País seguirá haciendo lo que mejor sabe hacer: articular la región, tender puentes donde otros levantan muros y servir de relator de un pueblo que merece llegar a las urnas con la cabeza fría y la confianza intacta en sus instituciones.

Propietario y gerente general de El País de Cali. Es empresario en el sector de la tecnología de datos abiertos, además de asesor en políticas de gobierno abierto y transparencia de entidades como la Organización de Estados Americanos, OEA, el Banco Interamericano de Desarrollo, BID, y la Organización de Estados Iberoamericanos, OEI.

Regístrate gratis al boletín de noticias El País

Descarga la APP ElPaís.com.co:
Semana Noticias Google PlaySemana Noticias Apple Store

AHORA EN Columnistas