Columnistas
El reto de Dudamel
El equipo precisa de una energía diferente, que aleje esa zozobra que se ha venido creando cada torneo cuando la tabla del descenso aprieta y la posibilidad de volver a clasificar a los ocho mejores se hace más lejana.
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12 de mar de 2026, 02:25 a. m.
Actualizado el 12 de mar de 2026, 02:25 a. m.
La llegada del venezolano Rafael Dudamel al banquillo del Deportivo Cali por segunda vez divide opiniones entre los hinchas. Hay quienes piensan que el exguardameta verde tenía crédito suficiente para regresar al club tras haber logrado la décima estrella en el 2021, mientras que otros pensábamos que, por la crisis de resultados que atraviesa el club hace más de 4 años, era necesario buscar un aire nuevo.
Sin embargo, la decisión de los nuevos directivos tras la salida de Alberto Gamero fue rápida y Dudamel, casi que en tiempo récord, ya estaba dirigiendo su primera práctica en Pance.
Lo primero que el venezolano debe tener en cuenta es que se encuentra con un Cali muy diferente al que agarró en el 2021 a nivel de presente futbolístico. La vez anterior, Rafael tomó un equipo que estaba en un bache futbolístico y que, gracias a su empujón anímico y a los buenos jugadores que tenía, logró alzarse con la estrella de diciembre. Esta vez se topará con una escuadra que está al borde del descenso, que desde el año pasado no sabe lo que es ganar de visitante y que, de local, le falla a su gente en casi todos los partidos.
En los últimos torneos por el Cali han pasado entrenadores reconocidos y que saben lo que es ganar títulos: Jorge Luis Pinto, Jaime de la Pava, Hernán Torres, Alfredo Arias, Alberto Gamero y el mismo Dudamel, que, en el 2022, tras ganar el título, sufrió con el inicio de la crisis deportiva que todavía continúa.
Esto deja dos grandes certezas: la primera es que los jugadores no han estado de ninguna manera a la altura de la historia del club que representan. Más allá de la influencia de un técnico, que es clave, son los futbolistas los que deciden el futuro de las instituciones dentro del campo, y ahí todos los que se han puesto la camiseta verde en el último tiempo han fallado.
Lo segundo es que, más allá del componente táctico necesario para que un equipo fluya en defensa y ataque, lo que hoy necesita el Cali es un repunte en lo anímico, en lo mental. El equipo precisa de una energía diferente, que aleje esa zozobra que se ha venido creando cada torneo cuando la tabla del descenso aprieta y la posibilidad de volver a clasificar a los ocho mejores se hace más lejana.
A su favor, Dudamel siempre tendrá el cariño de la mayoría de la gente. Es la única persona en la historia del club que ha sido campeón como jugador y como entrenador. Nadie le discute que es un hombre de sangre verde y ahora, más que nunca, lo debe demostrar. Su primer reto será el sábado contra Cúcuta, un partido peligroso en el que hay que volver a demostrar porqué el Deportivo Cali es un equipo histórico de nuestro país.

Periodista apasionado por los deportes, los goles, la literatura y la redacción digital. Vinculado a mi casa, El País, desde el 2013.
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