Columnista
¿Democracia?
Gobernar implica ejercer autoridad y dirección sobre individuos, comunidades o instituciones para gestionar asuntos comunes...
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12 de mar de 2026, 02:27 a. m.
Actualizado el 12 de mar de 2026, 02:27 a. m.
Frente a las actuales elecciones, hay varias afirmaciones pertinentes a dicho tema en el prólogo del libro Democracia / una historia, 2016, de Paul Cartledge (Londres, 1947), historiador experto en historia griega, profesor en la Universidad de Cambridge y autor de varios libros sobre Grecia, la cuna de las democracias en Occidente, las que fueron de diversos tipos. Y agregar que se trata de una construcción social que se apoya en ciertos impulsos naturales de la especie humana; que gobierno se refiere al conjunto de órganos y personas que ejercen el poder político y la administración pública de un Estado, y este a una organización política soberana que ejerce autoridad, regula la vida social y mantiene el orden en un territorio delimitado y una población específica.
Como señala Cartledge, “la gran división entre las democracias antiguas y las modernas [consiste en que] todas las antiguas son directas [mientras que] todas las modernas son representativas” (p. 32) debido al rápido crecimiento de las pequeñas tribus originales. La República Romana ya utilizaba magistrados electos, y en el siglo XIII, Gran Bretaña empezó a limitar el poder del rey mediante un parlamento; y ahora las democracias representativas ya son ineludibles en todo el mundo, y se prestan mucho más al populismo, la polarización y las posverdades, que ha identificado Moisés Naím como los enemigos de la democracia. A 2024, apenas existían 71 países con regímenes democráticos, y solo 25 se clasifican como democracias plenas (The Economist).
Cartledge recuerda que, como lo dijo Aristóteles, los griegos se “gobernaban y eran, a su vez, gobernados” (p. 32). Gobernar implica ejercer autoridad y dirección sobre individuos, comunidades o instituciones para gestionar asuntos comunes, organizar estructuras sociales para procurar el bien común; abarca desde la administración pública y el liderazgo político hasta la gestión de organizaciones, basándose en el gobierno colaborativo y la responsabilidad. Autogobernarse es la capacidad de individuos, comunidades o territorios para regirse, administrarse y tomar sus propias decisiones sin interferencia externa; implica autonomía, soberanía y responsabilidad sobre la propia estructura, economía o conducta; derecho de autodeterminación y autogestión.
“Mientras las sociedades antiguas estaban casi exclusivamente preocupadas y predispuestas hacia formas de libertad política pública […] las sociedades modernas [lo están] a las que pueden disfrutarse o ejercerse en la esfera privada", (p. 33). Por un lado, un ámbito de la vida social, entre el Estado y la sociedad civil, donde los ciudadanos convergen para debatir libremente, identificar problemas e influir en la acción política; un espacio de reflexión crítica crucial para la democracia y la formación de la opinión pública. Y, por otro lado, el ámbito personal y familiar no sometido al control público directo, y protegido como un espacio de libertad individual y autonomía frente al Estado o terceros; abarca la vida íntima, la gestión familiar y la actividad económica.
Además, como ya lo dijo el emperador mongol Akbar en el siglo II a.EC. en Occidente se han dejado de lado los “grandes patrimonios intelectuales” de China, Japón, Asia oriental y meridional y -especialmente- la India en lo que respecta al “ideal del razonamiento público” y la práctica del “razonamiento asociativo” (p. 36). Y por supuesto hay que agregar que los aztecas usaban un consejo para elegir a un emperador, que los mayas operaban como ciudades-estado independientes y bajo reyes hereditarios, que los incas mantenían un imperio centralizado gobernado por el Sapa Inca, considerado un dios, y quelos chibchas estaban organizados en una confederación de cacicazgos autónomos,con funciones teocráticas, administrativas y militares.

Arquitecto de la Universidad de los Andes con maestría en historia de la Universidad del Valle. Ha sido docente en Cali en Univalle, la San Buenaventura y la Javeriana, y en el Taller Internacional de Cartagena, de los Andes, y continua siéndolo en la Escuela de arquitectura y diseño, Isthmus, en Panamá. Miembro de la Sociedad Colombiana de Arquitectos, la Sociedad de Mejoras Públicas de Cali y la Fundación Salmona. Escribe en El País desde 1998.
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