Columnista
¿Cuentas claras?
La integridad del sistema político hay que preservarla en todas sus dimensiones.
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7 de mar de 2026, 01:36 p. m.
Actualizado el 7 de mar de 2026, 01:36 p. m.
El tema del manejo de dineros y de sus equivalentes en una campaña política es una dimensión fundamental de la equidad en el proceso político. Aunque varios estudios demuestran que el dinero por sí solo no gana campañas, sí es evidente que la desigualdad a este respecto genera inequidades inadmisibles.
Prácticamente todos los países del mundo han pasado legislaciones que van actualizando sobre cómo controlar el financiamiento de las campañas o de los partidos políticos o de los políticos mismos.
En un país como Colombia, que se caracteriza por múltiples expresiones del crimen organizado, no solamente el que tiene que ver con el negocio ilícito de las drogas, sino el de otras actividades que se han ido convirtiendo en una fuente significativa, ilegal, de financiación de campañas, sería un ejemplo de total ingenuidad no tener el máximo cuidado en evitar que organizaciones criminales destruyan o contaminen lo que debe ser la total integridad del proceso electoral.
El Tiempo del 4 de febrero trae los datos más relevantes de lo que se han llamado cuentas claras de las campañas. Infortunadamente, ello no responde a los partidos políticos como tales, sino al comportamiento de sus miembros. Entonces tenemos casos ejemplares como el del Centro Democrático, que cumple en un cien por ciento con este deber legal. Y ello se extiende a su representante en la Gran Consulta, la senadora Paloma Valencia, quien como candidata presidencial del Centro Democrático también tiene un desempeño ejemplar, como el de su partido.
Alguna vez leí que un alto funcionario, quien debía saberlo, habló con desprecio absoluto sobre la veracidad de estos informes. Entonces, ¿por qué sorprenderse de que tan solo el 33,84 % cumpla con este deber y, de que apenas uno o dos partidos, de más de 32, hagan bien la tarea, al igual que algunos de sus miembros?
Es que cuando los partidos desprecian estas obligaciones es que algo muy grave está ocurriendo, algo como lo que denunció alguna vez el funcionario de marras... que va acompañado de la ineficiencia notoria y bien sabida del organismo competente para estudiar con rigor y oportunamente estos informes de cuentas claras, al parecer ya no tan abundantes.
El desprecio por la autenticidad de la financiación política pone en entredicho la integridad del sistema electoral con gravísimas repercusiones en todo el proceso de decisiones y de formulación de políticas públicas.
Difícil luchar contra la corrupción, si no hay cuentas claras y verificables oportunamente en materia de financiación de la actividad política. Las semillas de la corrupción estarían creciendo por todas partes; muy preocupante que tan solo cinco de los dieciséis aspirantes presidenciales hayan cumplido con este deber. Es que en la lucha contra la corrupción el ejemplo del presidente es clave; un factor que así no se incluya en una estrategia anticorrupción es determinante.
No olvidemos que presidentes tan importantes como Sarkozy han recibido dos sentencias relacionadas con la financiación de su campaña presidencial. Nada más desmoralizante para un país que su presidente termine detrás de unas rejas.
Los países no pueden seguir dándose el lujo de tener reglamentaciones que no contribuyen a que los candidatos al congreso o presidencia cuenten con recursos sin necesidad de exponerse a financiamientos irregulares. La integridad del sistema político hay que preservarla en todas sus dimensiones. Son muchos los ejemplos de democracias que parecían consolidadas y que desembocan en situaciones críticas por errores que son fácilmente anticipables y corregibles.

Experto en Ciencias Políticas, profesor y diplomático. Estuvo vinculado a la Universidad de los Andes por 23 años, durante los cuales enseñó Ciencia Política y ocupó varios cargos como Rector Encargado, Vicerrector y Decano de Ciencias Políticas, entre otros. Se ha desempeñado como Embajador en Canadá, Representante Permanente de Colombia ante las Naciones Unidas, Embajador en Inglaterra, Ministro Plenipotenciario en Washington y encargado de Negocios. Fernando Cepeda Ulloa ha sido Ministro de Gobierno, de Comunicaciones, Consejero Presidencial y Viceministro de Desarrollo Económico.
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