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La perversidad de la guerra

Julio 24, 2021 - 11:00 p. m. 2021-07-24 Por: Carlos E. Climent

Así no lo crean, los que proponen posiciones radicales para “solucionar” los problemas del país, lo que hacen es estimular la violencia. Después de superados parcialmente los estallidos sociales que tanto daño hicieron, los polarizadores de lado y lado extreman sus posiciones en la medida en que aumenta su descrédito.

Los graves problemas que aquejan al país no se van a solucionar incendiándolo todo con mensajes de odio, estadísticas amañadas y verdades a medias.

El único camino hacia la reconstrucción de un país tan apaleado por la violencia es un diálogo que conduzca a la reconciliación. Lo contrario es la guerra.

Hace 200 años Concepción Arenal plasmó en un pequeño libro (1), una verdadera joya, sus reflexiones de toda una vida dedicada a visitar a las víctimas de la guerra y la injusticia, en hospitales, presidios y hospicios españoles. Sus pensamientos parecen escritos para la Colombia de hoy. Como ilustración, unos pocos ejemplos:

“Los hombres de guerra no dan un paso sin producir un dolor”.

“El odio, que es uno de los elementos esenciales de la guerra es una de sus más persistentes consecuencias”.

“De muchos males se acusa a los soldados, en vez de acusar a la guerra”.

“La guerra no sale de los parques ni de los arsenales, sino del corazón del hombre; y el día en que los pueblos se amen, las armas perfeccionadas, o no, poco importa, caerán de sus manos”.

“La guerra es hambre, peste, robo, asesinato, sacrilegio, olvido de todos los deberes, violación de todos los derechos, destrucción erigida en arte, imperio de la fuerza, verdugo de la ley, todos los malos instintos tomando consejo de la ira, pasiones sin freno, desolación sin límites, perversidad sin castigo y crimen sin remordimiento”

“No hay cosa más increíble que la verdad cuando por mucho tiempo se ha dado culto al error”.

“La verdad es una; el error como el demonio, es legión, y se multiplica y varía a merced del que lo sustenta”.

“Una opinión desfavorable acerca de algo que no se conoce en profundidad es un prejuicio que fomenta el odio y radicaliza las ideas”.

“Las verdades que se entregan a las multitudes pueden desfigurarse muchas veces, pero después de oscilaciones más o menos violentas recobran su equilibrio, prevalecen porque todo busca su natural nivel, y el de la verdad está muy por encima del error”.

“La pasión es mal vehículo para la verdad; y aunque a veces la haga comprender y la propague, muchas más la oscurece y combate”.

“Los pueblos cuando por mucho tiempo sobreponen a la justicia la pasión, concluyen por dar a la pasión los atributos de la justicia”.

Al respecto de la situación que vive Colombia hoy, es necesario enfatizar que la discordia entre hermanos es el germen del conflicto que en nuestro caso equivaldría no sólo a continuar sino a recrudecer las confrontaciones armadas.

La paz comienza apaciguando los rencores que han enfrentado a las familias colombianas, desarmando los espíritus y promoviendo la reconciliación, pues NADA es más importante que terminar la guerra.
(1) Breviario Humano, Aguilar, S.A. Madrid, 1949

Nota: Esta columna reaparecerá el 15 de Agosto de 2021.

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