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Cabezón

Nunca, como en esta ocasión, ha sido tan determinante la conformación de las dos cámaras porque quien tenga su control tiene la llave para gobernar a sus anchas o para oponerse a todo...

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Bernardo Peña Olaya.
Bernardo Peña Olaya. | Foto: El País.

3 de mar de 2026, 01:48 a. m.

Actualizado el 3 de mar de 2026, 01:48 a. m.

La cantidad de información electoral que llega a través de los medios de comunicación tradicionales, las redes sociales, las encuestas y el voz a voz en plazas, pasillos, taxis y en general a donde vaya me tiene la cabeza embotada, hinchada por la cantidad de versiones y datos: que Cepeda gana en todas, que a la oposición unida no le va a alcanzar para atajarlo, que Abelardo gana en segunda vuelta con el apoyo de la oposición, que si no gana el uno habrá estallido social y que si gana el otro una guerra civil, que el congreso no puede quedar en las manos de los petristas, que tampoco en manos de los extremistas de derecha, en fin...

Lo cierto es que como millones de colombianos no sé qué hacer a menos de una semana de las elecciones al Congreso. Nunca, como en esta ocasión, ha sido tan determinante la conformación de las dos cámaras porque quien tenga su control tiene la llave para gobernar a sus anchas o para oponerse a todo, y lo sabe el gobierno en cabeza del Presidente que ha visto frustrada buena parte de su agenda presidencial y lo sabe la oposición que durante estos tres años y medio ha tenido al senado y cámara como campo de batalla para frenar todas las iniciativas del presidente.

En esta oportunidad me atrevo a decir que la elección del próximo 8 de marzo es más importante que la misma elección presidencial. De ahí la responsabilidad del voto que vamos a depositar en las urnas: un congreso de izquierdas, con mayoría del Pacto Histórico y otros partidos afines le dejaría la puerta abierta al ‘presidente Cepeda’ para adelantar todas las reformas que Petro no pudo hacer y aparte para llamar a una asamblea nacional constituyente, cosa que considero de extrema peligrosidad, y un Congreso con mayoría de la oposición las frenaría todas pero a costa de interminables huellas, debates y marchas que el gobierno convocaría produciendo un desgaste enorme a la democracia.

El Congreso está fortalecido en los últimos meses debido al protagonismo que ha tenido en la negativa a proyectos tan importantes como la reforma a la salud, entre otros, que el gobierno ha presentado y han sido rechazados en el congreso. No importa quién gane la Presidencia si no tiene mayoría en el congreso. De ser Cepeda el próximo presidente tendrá que contar con estas mayorías para continuar con la agenda de reformas del actual gobierno y de ganar de la Espriella también tendrá obligatoriamente que contar con el apoyo legislativo para adelantar su agenda de gobierno.

Quién lo diría: el Congreso se volvió la muchacha más cotizada de la fiesta, en donde todos quieren bailar con él. Qué hacer entonces para definir el voto:

1. Un examen de conciencia: qué senadores y representantes están más cercanos a mis ideales políticos y a mis aspiraciones como ciudadano.

2. Hacerse esta pregunta: ¿El grupo o partido político al que pertenecen mis candidatos podría venderse al mejor postor para cambiar su intención de voto a proyectos en el congreso?

3. ¿Cuál es el historial de estos candidatos y sus partidos? ¿Están envueltos en escándalos de corrupción?

4. Medir las consecuencias de mi voto: qué voy a apoyar al elegir a un candidato ¿Estoy apoyando posiciones contrarias a mis principios y creencias?

Una vez tengas sus preguntas y dudas resueltas no deje de votar si no lo hace no podrá opinar porque usted no participó y le dejó esa decisión a los demás. Buena suerte y que Dios nos agarre confesados.

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